120 organizaciones del Maule recibirán apoyo de estudiantes de la UTalca

A través de la línea de responsabilidad social del Programa de Formación Fundamental, los estudiantes efectuarán proyectos aplicados en favor de instituciones.

TALCA.- Como parte de las actividades de la línea de responsabilidad social del Programa de Formación Fundamental de la Universidad de Talca, se realizaron en el campus Talca y Curicó encuentros con los socios comunitarios del programa. Un hito importante, que marca el inicio del trabajo del 2019 de estas instituciones con la Universidad, a través de proyectos que ejecutan alumnos de pregrado en beneficio de dichas organizaciones.

En total en la Región del Maule son alrededor de 120 las instituciones que participan de esta iniciativa, entre las que se cuentan el Hogar de Cristo, CONAF, el Centro de capacitación de ciegos y limitados visuales CENCACYLIV, el Taller Laboral de UNPADE, la Fundación Ludovico Rutten, la Oficina de Discapacidad de la Municipalidad de Curicó y Teno, además de establecimientos educacionales públicos, entre otros beneficiarios.

“La diferencia con años anteriores, es que este año los estudiantes inician su vinculación con las comunidades desde el primer semestre y continúan con el diseño e implementación del proyecto de responsabilidad social en el segundo semestre, lo que da un mayor tiempo para poder efectuar un análisis más acabado y dar una mejor respuesta a las instituciones.”, explicó la coordinadora de responsabilidad social del Programa, Mónica Abraham.

Y es que la Universidad desde hace varios años impulsa este Programa, que busca entre otros objetivos, que los estudiantes formen competencias transversales con énfasis en la responsabilidad social, sustentabilidad e innovación social, plasmando sus avances en proyectos que desarrollan al interior de las organizaciones, en temáticas como educación medioambiental, asesorías  a microempresarios y agricultores, promoción de la ciencia y la tecnología, formación de derechos ciudadanos y ambientes socialmente responsables, además del mejoramiento de la calidad de vida de las personas.

Durante la actividad los socios comunitarios pudieron dar a conocer sus necesidades e intercambiar experiencias con las otras instituciones participantes. “Llevamos 5 años como socios con la Universidad y ha sido una excelente experiencia, ya que compartimos la necesidad de impactar positivamente en la sociedad, educando a las personas. Los alumnos que han trabajado con nosotros han sido un gran aporte para nosotros en el área de materiales con potencial de reciclaje y nuevos residuos”, comentó Patricia Salazar, gerenta de la empresa Ciclo Verde, dedicada a la gestión de residuos, asesorías y educación ambiental.

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