Brigadas forestales incorporan a inmigrantes entre sus combatientes

En la base de Auquil, en Pelarco, los combatientes haitianos de la unidad helitransportada se han convertido en un ejemplo para sus pares.

TALCA.- La presencia de los haitianos Gaby Manes, Bernard Demesvard, Frantz Veillard e Yves Pierre Clairfort no pasa desapercibida en la base de la Brigada Forestal de Auquil, de empresa ARAUCO, ubicada en la comuna de Pelarco, a 45 kilómetros al nor-oriente de Talca. Y no solo es el color de piel lo que llama la atención, sino que también el compromiso, disciplina y rigurosidad que muestran en cada acción que se les encomienda. Para Roberto Pérez, jefe de la Brigada Forestal de Auquil, son un ejemplo para el resto de los integrantes de esta unidad. Con 15 años de experiencia en esto y una década como Jefe de Brigada, sabe de lo que está hablando. “Este año me tocó la muy buena experiencia de trabajar con gente haitiana. Una experiencia muy linda. Yo se los digo a ellos. Para mí ha sido más fácil trabajar con ellos, tienen una educación enorme, una gran disponibilidad, y el trabajo que hacen es de mucho esfuerzo”, señala.

Buscando mejores oportunidades para salir adelante, estos cuatro jóvenes haitianos se enrolaron en las filas de Workin On Fire, que presta servicios a ARAUCO en el programa de combate de incendios, y hoy forman parte de la Brigada Helitransportada de Auquil.

Se sienten a gusto en esta base. Dejaron Haití porque no había empleo, tampoco estabilidad económica y sí, bastante delincuencia. Acá -dicen- los han tratado bien y, además, sienten que están aportando con su trabajo.

Gaby, Bernard, Frantz e Yves se han esmerado en aprender el idioma español y ello ha facilitado la comunicación y el entendimiento con la jefatura y sus pares, lo que, sin duda, en este tipo de labores puede resultar esencial al enfrentar una emergencia.

“El que sepan español ha facilitado la comunicación para entregarles en terreno las funciones de cada uno, decirles las vías de escape, las zonas de seguridad y las condiciones de viento, pendiente, etc.”, afirma Pérez.

Y la prueba de fuego ya la tuvieron. Hace un par de semanas se trasladaron hasta la zona de Cauquenes para combatir el incendio declarado en el sector de San Esteban, el más grande en lo que va corrida la temporada.

UNO A UNO

Los cuatro jóvenes haitianos no se conocían antes de llegar a la Brigada. Acá han formado una buena amistad y que, de alguna manera, les ha aliviado en parte la tristeza de estar tan lejos de su tierra. Se emocionan al hablar de sus familias que dejaron allá. Las extrañan. Por lo mismo, se han vuelto asiduos usuarios de las redes sociales y de plataformas como Whatsapp y Facebook, ya que les permite estar conectados con sus seres queridos.

Gaby Manes, tiene 28 años. Llegó a Talca hace 8 meses desde Puerto Príncipe, la capital de Haití, donde dejó su madre. Es mecánico e informático. “Antes trabajaba en empresas maderera y después postulé a la brigada. Antes no sabía de esto, pero pude aprender porque ha habido una buena enseñanza”, dice.

Bernard Demesvard, de 22 años, está casado y es padre de tres hijos, a los que extraña enormemente. Nació en Capaitiano y es de profesión veterinario. “Trabajaba en una empresa de barraca y un amigo de la municipalidad me dice que hay un buen trabajo en brigada forestal, y que si me interesa que inscriba mi nombre. Y después llegué acá”, indica.

Frantz Veillard, tiene 30 años. Es pintor, masillero, carpintero y mecánico. Es oriundo de Miragoane, donde dejó a sus padres, mujer e hijos. Lleva 8 meses en Chile. Antes de llegar a la Brigada, trabajó en una carnicería y luego en un taller mecánico. “Llegué solo, tengo familia allá, mi mamá, mi padre y mi esposa allá en Haití. Pienso que podrían venir acá, pero todavía no”, afirma.

YvesPierre Clairfort, es el mayor de los cuatro. Tiene 35 años. Padre de dos hijos. También es de Miragoane. Es pintor y técnico en aduana. Previo a ingresar a la brigada, trabajó en una empresa constructora en Talca. Señala tener muchos deseos de seguir aprendiendo en este trabajo de brigadista. “Vengo a tener esta experiencia en Workin On Fire. Me gustaría tener mucha experiencia y es muy importante para mí”, sostiene.

A estos cuatro haitianos se les suma un compatriota -Serge Muller- que se desempeña en esta misma base, pero en la brigada carter. También en Auquil hay un motosierrista venezolano -David Rondon Contreras-, que se acaba de integrar a la unidad de camión aljibe. Además, está base está dotada de otra brigada carter nocturna y una 4×4 diurna.

Pero ellos no son los únicos brigadistas inmigrantes. En otras instalaciones de ARAUCO hay 5 combatientes haitianos más, 5 venezolanos y un sudafricano, todos con ganas de prestar servicios a la compañía forestal y con el férreo compromiso de ayudar a prevenir y combatir la ocurrencia de incendios.

Print Friendly, PDF & Email
COMPARTIR

¡Queremos saber tu opinión!