Carta de Padre Rafael Villena, «he sido víctima de hostigamiento y difamaciones por parte del Obispo de Talca»

El Párroco indica que “en diversas ocasiones el Obispo me ha presionado a mentir y a auto inculparme públicamente”.

Me dirijo a ustedes para comunicarles la verdad sobre los dolorosos
hechos que precipitaron mi decisión de presentar mi renuncia definitiva al
ministerio sacerdotal. A continuación detallo lo sucedido:
1. Un adulto, de quien el Obispo busca “resguardo de su dignidad e
integridad personal y familiar”, como en derecho debe ser para
ambas partes, presentó una denuncia sobre hechos que no han sido
sometidos a juicio, ni existen pruebas que me inculpen de lo que me
acusa.
2. Debido a esto, he sido víctima de hostigamiento y difamaciones por
parte del Obispo de Talca, Horacio Valenzuela Abarca, durante más
de un mes.
3. En diversas ocasiones el Obispo me ha presionado a mentir y a auto
inculparme públicamente; incluso para que yo cambiara mis
declaraciones. Esto, para mí, es una auto defensa del Obispo por
acusaciones públicas que pesan sobre él y que todos conocemos. No
ha respetado mi honra ni la reserva de la investigación; tampoco la
defensa presentada por mi abogado, descalificándola y
desconociendo todos sus argumentos canónicos. Por mi parte, me
confío al juicio de Dios y de quienes me conocen.
4. La Diócesis de Talca puede tomar el camino que estime
conveniente, según sus intereses particulares y como las normas
canónicas lo indiquen; solo que no debe afirmar que “realizó la
investigación previa y que estableció la verosimilitud de lo
denunciado”, porque, repito, no ha existido un juicio justo, solo una
somera indagación, sin pruebas ni testigos. Ni que me ha ofrecido
“acompañamiento personal y preocupación constante” porque eso es
completamente falso.
5. Mi carta de renuncia al ministerio sacerdotal, dirigida al Santo Padre
Francisco, se la he entregado al Obispo de Talca, para que él, de
manera reservada, la envíe a la Santa Sede. Sin embargo, el Sr.
Obispo ha hecho pública mi decisión esta tarde, escudándose en el
Departamento de Comunicación Social de la Diócesis.
6. Quiero decirles que esta decisión la tomo con profundo dolor, pero
con la tranquilidad de haber servido a Dios y a mis hermanos durante
más de 33 años, en diversas Parroquias de Talca y Curicó; en muchas
obras sociales, y practicando el acompañamiento espiritual. Pero no
son mis acciones las que importan, solo decir que mantengo mi fe;
amo a Jesucristo, amo el Reino de Dios y amo al Pueblo de Dios.
7. Finalmente, quiero agradecer todo el bien compartido y pido perdón
por lo que no hice bien.
Rafael Villena Roco
Talca, 02 de noviembre de 2015.

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