[Columna de opinión] Lo más fácil es rasgar vestiduras, por Mario Oltra

Por caso FIFA y últimos acontecimientos que involucran Sergio Jadue ex presidente de ANFP en ” malas prácticas”

El 27 de mayo pasado la Fiscalía General de Estados Unidos sorprende al mundo, presentando una acusación contra altos ejecutivos de la FIFA, nada menos que por soborno, corrupción, enriquecimiento ilícito, entre otras tropelías. Comienza ahí una historia que se veía lejana para Chile, pero que conforme pasaron los meses, se fue acercando como un invitado de piedra en la ANFP, haciéndose eco en los medios de comunicación las malas prácticas de su presidente Sergio Jadue.

No demasiado se demoró la Fiscal General norteamericana Loretta Lynch en cercar al chileno, cuando advertía el pago de sobornos a nueve de los 10 presidentes del fútbol sudamericano. Ese día todo el país puso sus ojos sobre el oriundo de La Calera y su entorno.

El veranito de San Juan con que el presidente de la ANFP comenzó su segundo periodo a principio del 2015 se acababa de golpe. Una gestión que se adjudicaba una clasificación al mundial de Brasil 2014, ganar la primera Copa América de un país sin triunfos deportivos y el logro de suculentos contratos televisivos, ahora se veía envuelta con el escándalo más grande del balompié mundial. Estos logros dicen algunos dirigentes “hicieron que Sergio Jadue gozara de un poder sin cuestionamientos dentro de la organización”.

¿Pero qué había detrás de ese poder? La lista no es menor hasta ahora y todo indica que van en aumento. Cuentas bancarias en Chile y Suiza, prestamos irregulares a diferentes clubes, pago de coimas para arreglar adjudicaciones, entre otras. Además se sumaba una investigación local del Ministerio de Justicia por los pagos irregulares de sueldos en la entidad que lideraba.

Con esa carga judicial Jadue salió del país. Dijo salir de vacaciones, justo al país donde se destapaba la olla. ¿Podía alguien, en su sano juicio creer eso? Jadue viajaba a colaborar en la investigación en un mecanismo llamado “delación compensada”.

Con el presidente del fútbol chileno en Estados Unidos declarando, la operación de alejamiento, desvinculación, lavado de manos y -por qué no decirlo- de traición, comenzó en el entorno del acusado y de los dirigentes de la asociación, con un simple y descarado “no sabíamos nada”.

El desfile de declaraciones en Chile, de los “traicionados” dirigentes comenzó inmediatamente. Jaime Estévez, ex mandamás cruzado y quien tuvo como misión investigar la ANFP señaló “fuimos todos engañados por Jadue”. Carlos Chandía, que estuvo a cargo de la Comisión de Árbitros, justo ahora se acordaba -refiriéndose al cuestionado presidente-, que “me pidió que perjudicara a Everton y Wanderers”. Su más cercano dirigente y ex presidente de Colo-Colo, Cristian Varela declaró que “la ambición mató a Sergio Jadue”. Y las declaraciones van aumentando día a día.

Cuando fui leyendo y escuchando a estos dirigentes, no pude dejar de hacerme una pregunta que se desde hace un tiempo se está repitiendo entre los chilenos: ¿Estos tipos creen que todos somos idiotas? Y los trato de “tipos”, porque el lector sabe que debiera ser otra palabra la que va en esa pregunta.

Hoy nadie sabía nada. Hoy ningún club recibió préstamos. Hoy el presidente tenía tanto poder que pudo engañarlos a todos. Hoy, desde su secretario hacia abajo, el ex mandamás del fútbol chileno, encerrado en su oficina pudo hacer y deshacer, y lo que es peor, para todos ahora Sergio Jadue pudo sortear auditorías y fiscalizaciones ¡sin que nadie supiera nada!

No puedo dejar de recordar la declaración más acertada que he escuchado estos días, de alguien que no es ni abogado, ni ingeniero, ni gerente y tampoco dirigente. “El fútbol chileno está más que muerto”, disparó Charles Aránguiz, seleccionado nacional y mejor jugador de la última Copa América. Resumiendo en pocas palabras, lo que frente a los ojos de todos se va descubriendo en una historia vergonzosa para Chile y lo que resulta indignante es que para muchos de sus protagonistas, lo más fácil es rasgar vestiduras.

MARIO OLTRA GOUET
Magister en Comunicación estratégica

COMPARTIR

¡Queremos saber tu opinión!