[COLUMNA] El destino de los adultos mayores no puede ser el abandono, director regional de Fundación Las Rosas

Por estos días fue muy comentada la situación de un chofer de micro de 71 años que, a falta de redes de apoyo, salía a trabajar con su esposa, también una persona mayor, pero que sufre una avanzada condición Alzheimer. Más de 10 horas de viaje, a bordo de la locomoción colectiva, debía soportar diariamente la señora Fresia, invierno y verano, con todos los riesgos a su salud que ello conllevaba. Gracias a Dios, Fundación Las Rosas pudo acogerla en uno de sus hogares, produciéndose una emotiva separación temporal de su pareja, que ahora podrá seguir visitándola en forma regular, sabiendo que ella está bien cuidada y rodeada de cariño.

Luego de esta dramática situación y de toda la cobertura mediática que obtuvo, ¿Podremos esperar algún cambio a nivel nacional? ¿Se avanzará, por ejemplo, en apoyar a quiénes cuidan de estos adultos mayores o en incorporar el Alzheimer como enfermedad con cobertura GES? En Chile y en el mundo, el Alzhéimer acapara aproximadamente el 65% de los casos de daño cognitivo en persona mayores, constituyéndose en una de las principales causas de discapacidad y dependencia de este grupo etáreo.

Se estima que actualmente en el país existen cerca de 200 mil personas en condición Alzheimer, escenario que resulta preocupante, pues a medida que nuestra población envejece, avanza este flagelo, y con él, todas las dificultades que este acarrea. La más evidente: el alto costo y desconocimiento respecto de cómo tratar o ayudar a una persona que padece Alzheimer ¿Ellos entienden lo que les decimos? ¿Se pueden comunicar? ¿Pueden aún recordar o evocar ciertos pasajes o percepciones que tuvieron a lo largo de sus vidas? ¿Qué terapias existen para darles “momentos de felicidad” a sus vidas?

En los Hogares de Fundación Las Rosas se tejen diferentes historias entorno a personas solas, enfermas o incluso abandonadas, muchas veces debido a que sus familias o entorno simplemente no supieron qué hacer ante su compleja condición de salud. De hecho, la primera causa de ingreso a nuestros hogares son adultos mayores vulnerables y postrados, dependientes, de los cuales el 80% de ellos tiene deterioro cognitivo, siendo el Alzheimer el diagnóstico más común.

¿Qué pasará en las próximas décadas con la cantidad de adultos mayores vulnerables que día a día crece en el país? Chile envejece aceleradamente y año a año más personas ingresan a “la tercera” y a “la cuarta” edad. ¿Estamos preparados a nivel individual y colectivo para hacer frente a este nuevo escenario? Con bajas pensiones, largas listas de espera en salud y un alto costo de los remedios, el panorama no se vislumbra muy alentador.

Fundación Las Rosas, desde hace 50 años, aparece como una respuesta concreta a esta problemática social. El compromiso de apoyo mensual, asumido por miles de amigos, nos ha permitido mantener la operación de 29 hogares, desde La Serena a Osorno, acogiendo con cuidado y cariño, a más de 2.200 residentes. Sin embargo, la lista de espera se hace insoportablemente alta: cerca de 1.300 personas mayores aguardan por un cupo, dando cuenta de la urgente necesidad que tenemos de ocuparnos como sociedad y de manera individual de nuestros adultos mayores actuales y futuros.

En la Región del Maule, Fundación Las Rosas mantiene tres hogares en las ciudades de Talca, Linares y Curicó. Ahí viven aproximadamente 300 adultos mayores, hombres y mujeres, que en su momento aportaron su granito al desarrollo de nuestra zona. Es fundamental que no nos olvidemos de ellos; que podamos apoyarlos a vivir dignamente y partir en paz. Pero esto no depende de unos pocos, sino depende del compromiso que como comunidad debemos asumir. El destino final de miles de adultos mayores en Chile no puede ser la desesperación, la tristeza o el abandono.

Guido Torres M.
Jefe Regional Fundación Las Rosas.
Región del Maule.

 

COMPARTIR

¡Queremos saber tu opinión!