[Columna] “Orgulloso de ser político”, Rodrigo Sepúlveda Espinoza

La política como definición es la forma de “ejercer el poder” y un instrumento de servicio a los más necesitados. Para mí, es el mejor camino y la única forma de preocuparse de que el Estado y sus políticas públicas lleguen a todas las personas.

TALCA.- Soy y me defino como orgullosamente político, porque he encontrado en estos 28 años la oportunidad de ser la voz de los que no la tienen y la forma de ver como de verdad cambiamos la vida a las personas.

Creo que la posibilidad de estar en lo público o representando a la gente, es una oportunidad única y maravillosa, porque hoy en día contar con la confianza de la comunidad es muy difícil. Esto tiene que ver con la decepción, la indignación, y el desgano de ni siquiera participar en votar en las elecciones, algo que es riesgoso para la democracia que tanto nos ha costado.

Proponemos seguir entregando lo que hemos hecho, trabajo en terreno, gestión política, pública, y sobre todo, poner el afecto y la felicidad en cada inversión para las personas. La política tiene que dejar de ser esa actividad lejana y vergonzosa que hoy se expone, producto de los graves errores de nuestra clase política. No entender lo que la gente quiere, es sólo falta de calle y contacto con ellos.

Descubrí que en público todo se puede, todo se hace, que la gestión y el compromiso son fundamentales para hacerse cargo de los grandes temas. La política está hecha para resolver problemas y no para provocarlos, está relacionado con la sensibilidad, las emociones, la confianza y la lealtad de quienes entregan su voto para representarlas.

Soy un político, lo digo con orgullo, represento convicciones y principios que aunque son universales, deben ser parte del día a día con nuestra gente. Hoy, la sociedad es diversa y los problemas y soluciones también, pero necesitamos que sean abordados en serio, en equipo, pero con ustedes al lado, ni atrás, ni adelante, al lado, para que podamos juntos ser parte de nuestras soluciones.

Veo candidatos de todos los sectores asombrados de las carencias de nuestra provincia y región, pero ¡por Dios!, esas están ahí todos los días y en todas partes pidiendo a gritos ser visibilizadas.

Los problemas diarios para nuestros adultos mayores, las pocas oportunidades para jóvenes, la necesaria gestión para hacernos cargo de todos los deportes y no sólo el fútbol, el deseo de entregar cultura a todos nuestros barrios y comunas. La discapacidad, la congestión, en definitiva, la desigualdad de cada día… para eso el compromiso debe estar siempre con la gente y luego con quien nos gobierna.

Soy también un indignado, a veces por no contar con una propuesta colectiva que nos represente a muchos. Dejemos de lado la conveniencia egoísta y personal, y de una vez demos el salto para pensar en lo colectivo y en el bien común para la mayoría, para eso estoy disponible, para seguir siendo un político al servicio de la gente, pero por sobre todo, para hacer política todos los días, que es conversar, llegar a acuerdos y discutir por lo mejor para nuestra región.

Desconfíe siempre de quienes dicen que no son políticos, que la política es sucia y de quienes dicen que da lo mismo lo que piense… esa negación ha hecho que lleguen a cargos públicos personas que no tienen vocación y que nos representen otros que usted nunca más volvió a ver… yo soy político, porque así lo entiendo, un humanista, cristiano y progresista, que daré lo mejor de mí para representarlos.

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