Comerciantes curicanos estudian instalar “botones de pánico”

La acción se está analizando luego de los últimos actos delictuales que han afectado al comercio local.

CURICÓ.- La sensación de inseguridad que viven los comerciantes curicanos, producto de la delincuencia, mantiene en alerta al gremio debido a las medidas de protección que deben adoptarse para evitar ser víctimas de un ilícito.

Debido a lo anterior, el presidente de la Cámara de Comercio de Curicó, Víctor Dacaret, resaltó en conversación con el Diario LaPrensa que se han tomado medidas contra los antisociales, pero que, a su juicio, hay otro tema de fondo que influye negativamente en el balance que hace la comunidad sobre este asunto.

“Siento frustración porque se han puesto cámaras, se iban a poner drones, han habido una serie de medidas pero, sin embargo, creo que mientras no se cambie la reforma procesal penal, los delincuentes saben que no les va a pasar nada y salen por la puerta giratoria”, apuntó.

El dirigente agregó que en muchos casos las bandas hacen participar a menores de edad para eludir su responsabilidad en los tribunales de justicia.

“Mandan a estos niños porque saben que no los van a procesar. La solución parte por cambiar el sistema de justicia”, acotó.

Tomando en cuenta que la sensación de inseguridad se ha incrementado, Dacaret señaló que con varios comerciantes están analizando qué medidas se van a adoptar en el corto y mediano plazo, pues la mayoría está muy preocupada con esta escalada de delitos.

“Incluso, ahora vamos a tratar de poner en el comercio sistemas de alarmas como los que están en las casas de las poblaciones, unos botones de pánico. Es posible que lo hagamos con el consejo de seguridad del municipio”, indicó.

El presidente de la Cámara de Comercio de Curicó puntualizó que algo falta para enfrentar el problema porque las policías hacen sus esfuerzos y las bandas siguen actuando. “Sé que Carabineros e Investigaciones están haciendo su pega, pero algo está fallando y ahí nosotros no podemos hacer nada”, dijo.

La semana pasada encapuchados se llevaron 4 millones de pesos en efectivo luego de apuñalar a un guardia y amenazar a los dependientes del supermercado Unimarc, ubicado en avenida Camilo Henríquez de Curicó, y que días antes, al parecer la misma banda, arrancó con casi 200 mil pesos desde una tienda de ropa de calle Prat, en pleno centro de la ciudad.

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