Conaf y jóvenes voluntarios ayudan a reforestar bosques quemados

Jóvenes voluntarios convocados por el Instituto Nacional de la Juventud (Injuv) y la Corporación Nacional Forestal (Conaf) trabajaron el fin de semana en la escuela de la localidad de Rastrojos en San Javier.

SAN JAVIER.- A casi un año y medio de la catástrofe ocasionada por la tormenta de fuego que afectó severamente a pequeños y medianos propietarios de la zona central del país, Conaf continúa desarrollando planes de trabajo que ayuden a mitigar el daño de los incendios forestales. Una de las medidas tomadas fue la implementación de un voluntariado medioambiental para intervenir en el secano de las regiones del Maule y de O’Higgins.

En ese contexto, y gracias a la renovación de un convenio existente entre Injuv y Conaf en materia de arborización comunitaria, 150 jóvenes a nivel nacional respondieron al llamado para integrar este plan piloto de voluntariado en 3 de las comunas afectadas. La tarea fundamental de los jóvenes fue reforestar terrenos de la comuna de Marchigüe en la región de O’Higgins, y de Empedrado y San Javier, en la región del Maule; y de esa forma, contribuir a mejorar la calidad de vida de los beneficiarios ya que para los propietarios forestales el bosque es su principal fuente de ingresos.

Bajo dicho convenio, este fin de semana del 18 y 19 de agosto, un grupo de 30 voluntarios llegaron hasta la escuela básica ubicada en la localidad de Rastrojos de San Javier, acompañados del Director Regional de la Conaf del Maule, Luis Carrasco; el seremi de Gobierno, Jorge Guzmán; y personal del municipio local, entre otras autoridades.

Cerca de 500 ejemplares de ocho especies diferentes de plantas nativas, entre ellas, quillay, maitén y boldo, fueron plantados por los jóvenes durante el fin de semana dentro del recinto escolar, en predios de pequeños propietarios y en los entornos de la comunidad.

Uno de los aspectos que más resaltó el seremi de Gobierno fue el espíritu entusiasta de los voluntarios: “estamos muy felices de ver a los jóvenes muy entusiasmados haciendo este trabajo que no tiene otra finalidad que restaurar la naturaleza, ayudar al desarrollo local de estos sectores más apartados y que además tiene el valor de ser una actividad basada en una acción de voluntariado y que promueve la plantación de especies nativas”.

Del mismo modo, el Director Regional de la Conaf maulina, Luis Carrasco, hizo énfasis en el impacto que tendrá esta acción concreta de reforestación: “no sólo se beneficiarán los niños de la escuela quienes podrán contar con un verdadero jardín de especies nativas para que lo disfruten, pero también para aprender, sino que se beneficia toda la comunidad al darle un mayor valor ambiental y estético a este recinto que es un punto de reunión para los vecinos del sector”.

La autoridad agregó que esta acción en la comuna de San Javier se enmarca en un proyecto que ejecuta la Corporación con apoyo de la Fundación para la Innovación Agraria (FIA), otra entidad dependiente del Ministerio de Agricultura, y que tiene por objeto generar un nuevo modelo de reforestación, tomando en cuenta las lecciones aprendidas tras los incendios del 2017.

“Esta es una iniciativa a tres años; ahora iniciamos acciones con esta reforestación, pero gradualmente va a ir avanzando y la comunidad podrá ver distintas formas de producción y forestación con plantas nativas y exóticas, incorporación de innovaciones tecnológicas en el manejo de las plantaciones y acciones de extensión y transferencia, entre otros productos”, explicó Luis Carrasco.

Según explicaron las autoridades esta experiencia piloto de voluntariado en reforestación y restauración ecológica, consigue que los jóvenes puedan observar en terreno la real magnitud del daño que dejaron los incendios forestales.

Así lo confirmó la joven Marjorie Correa, estudiante de kinesiología de la UCM quien actuó como jefa de cuadrilla este fin de semana. “Me encanta la naturaleza, siento una conexión importante con ella y por eso he participado de otros trabajos voluntarios en el programa Vive tus parques. Pero aquí puedo hacer otro tipo de aporte y además me permite relacionarme con otras personas, de distintas áreas, intercambiar experiencias, conocimientos y vivencias”.

En ese mismo sentido, Jéssica Urbina, la presidenta de la Junta de vecinos de Rastrojos valoró la presencia de los jóvenes y las autoridades en su comunidad. “Estamos felices de que gente de afuera conozca nuestro sector y vea nuestras necesidades, porque somos una comunidad muy pequeñita de no más de 70 personas muchas de las cuales son adultos mayores. Queremos darle vida a nuestro sector con diferentes actividades para salir adelante y esto viene a ser una gran ayuda”, expresó.

Otro de los factores que fueron destacados por los participantes a la jornada, es que este tipo de iniciativas logran que la comunidad sea parte activa del trabajo de restauración de los terrenos que fueron arrasados por el fuego.

 

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