Denuncian en Contraloría persecución a académico que criticó a rector de la UTalca

Piden anular el sumario por vicios de ilegalidad.

TALCA.- Es el académico más perseguido en una universidad estatal desde el retorno de la democracia. Hasta ahora, y en menos de ocho meses, se abrieron tres sumarios en su contra. Uno determinó la multa del 15% de su sueldo por haber criticado públicamente al rector de la Universidad de Talca, Álvaro Rojas, en el marco de la campaña de elección de la máxima autoridad de dicha casa de estudios.

El doctor en hidrología, Roberto Pizarro, es profesor titular de la Facultad de Ciencias Forestales de la Universidad de Talca, y uno de los hidrólogos más reconocidos del país, como lo han señalado sus propios colegas de diversas universidades, y este viernes presentó un escrito ante la Contraloría General de la República, solicitando se declare con vicios de ilegalidad el primer sumario que fue ordenado en su contra por el rector.

Éste se originó por la molestia de las autoridades universitarias, cuando el profesor Pizarro cuestionó el excesivo tiempo que lleva en el cargo de rector Álvaro Rojas Marín (24 años), y su abultado sueldo, que en promedio supera los 12 millones de pesos mensuales, mucho más que el propio Presidente de la República, hecho que atenta contra la ética de los funcionarios públicos. Pero también se denuncia la existencia de listas que se hacen circular de forma previa a las elecciones a rector, para asegurar la reelección de Rojas, lo que según el académico limita la expresión democrática del proceso.

Una vez ingresado el documento a Contraloría, el profesor Pizarro explicó que “esta presentación busca dejar en evidencia los vicios de ilegalidad que tiene el sumario que fue incoado contra mí, que básicamente atenta contra la libertad de expresión. Yo lo que señalé en su momento, y en una carta abierta al diario, y en entrevista en un medio de comunicación, que había elementos que no eran los más democráticos en la Universidad de Talca”.

Felipe Pérez, quien trabaja en la División de Hidrología de la Dirección General de Aguas, DGA, acompañó al académico hasta la Contraloría, en señal de apoyo de sus ex alumnos.

A su juicio, “el que haya una persona tanto tiempo en un mismo cargo me parece algo raro, fuera de lógica o norma. Más allá de la democracia, no es sano para una institución que una persona esté tanto tiempo en el mismo cargo, porque finalmente la institución termina siendo parte de la persona, a diferencia de lo que es normalmente, que las personas tienden a ser parte de las instituciones. (…) Ese es un fenómeno extraño que no debe producirse, sobre todo en situaciones democráticas, como uno esperaría que tuviera una universidad pública”.

El abogado Roberto Celedón es quien está representando al académico en el segundo sumario. Para él “lo que ha acontecido no tiene precedentes. Es propio de un régimen de gente que perdió el sentido del servicio para transformarse en postular un liderazgo completamente autoritario, servil, antidemocrático, atentatorio a la dignidad de las personas. Es una de las expresiones de la política que está completamente desprestigiada a nivel nacional. Es una vergüenza lo que está haciendo el rector Álvaro Rojas, y es un abuso de poder que no lo honra y, por el contrario, lo deshonra profundamente”.

LOS VICIOS DEL PRIMER SUMARIO

En primer lugar, “el rector debió haberse inhabilitado; el fiscal orientó a los testigos y ni siquiera preguntó por lo que debía y nunca logró probar los cargos que se planteaban, e inclusive hizo cargos que en el hecho no existen. Es decir, hay aspectos que están reñidos con lo que significa el buen actuar en un marco democrático y académico”, dice el ingeniero forestal.

Pero, agregó, que “tengo el ingrato honor de ser el profesor titular de una universidad pública del Estado que estoy siendo perseguido en democracia en base a estatutos definidos y establecidos en dictadura, y eso habla que estamos haciendo algo mal. Aquí hay un problema mayor y de fondo. Y esto habla por qué las universidades del Estado, especialmente las regionales, no han logrado aún, desde el retorno de la democracia, cambiar los estatutos que fueron formulados para perseguir a los académicos”.

Paradójicamente, el fiscal persecutor de este sumario de la Universidad de Talca es el abogado Humberto Nogueira, reconocido por su trayectoria en Derechos Humanos, y de filiación política DC, al igual que el rector Álvaro Rojas, quien fue ministro de Agricultura y embajador en Alemania en el primer gobierno de Michelle Bachelet.

LA LIBERTAD DE HABLAR ES SÓLO DEL RECTOR

En el curso del sumario el fiscal Nogueira incurre en un grave error, ya que lo relevante de la figura del artículo 8º del señalado decreto que rige en estas materias, es si el profesor Pizarro “emitió opiniones fuera de la Universidad a título personal o en representación de la Universidad, y ello ni siquiera lo investigó. Luego en la Resolución Nº 006 el Rector afirma que la infracción estaría probada, porque yo no dije expresamente que no hablaba en representación de la Universidad, cuestión que es absurdo, pues hablé en esos dos lugares como académico, es decir, el único título que me liga directamente a la Universidad. Es decir, al actuar como académico, es obvio que no actué de vocero de la Universidad porque no me correspondía y no estaba facultado para ello”, indica el sumariado en el texto presentado ante Contraloría.

Y entrega antecedentes no menores, al recordar que “sí es de público conocimiento que el Rector grabó un mensaje en favor de la campaña senatorial del ex Senador Andrés Zaldivar durante 2017. Expresó el Rector (se acompañó audio): Mi nombre es Álvaro Rojas Marín, profesor titular de la Universidad de Talca hace ya más de 35 años, me desempeño como Rector de la Universidad de Talca, y quisiera, bueno, saludar el senador Andrés Zaldivar y felicitarlo por su decisión de postular nuevamente al senado de la República, donde él es presidente hoy día. Creo que personas como él son personas importantes y fundamentales para una región como esta. Es un gran político.” En ese caso, cabe preguntarse si el rector actuó como vocero de la universidad.

LOS OTROS SUMARIOS

Como se indicó, hay otros dos sumarios en curso en contra de Pizarro. Uno de ellos por presunto abuso de poder, luego que el académico le manifestara a una alumna que podría enfrentar expulsión luego que ella robara dos pruebas desde el computador del profesor. Finalmente, la alumna fue absuelta de cargos, ya que a juicio del sumariante ella habría actuado de buena fe, para ayudar a sus compañeros. Pero al profesor si le levantaron cargos.

El abogado Roberto Celedón planteó que “cualquier persona con mínimo sentido común se daría cuenta que hay una persecución. Pizarro es profesor desde 1989, jamás antes sumariado, y en general los sumarios son instrumentos excepcionalísimos, y aquí se usa en base a puras odiosidades. En definitiva, por no apoyar la reelección, por emitir libremente su opinión y de manera muy breve en una carta al director del diario El Centro de Talca, es perseguido por el rector y por el director de Asuntos Jurídicos de la UTalca, Ricardo Sánchez. Después se le arma un sumario por un hecho insólito, que no tiene pies ni cabeza, y el tercero, para qué decir. Es un retrato del rastrerismo ya que, tras una conversación privada entre dos académicos, el otro se permite informar al rector sobre lo que se conversó, y las expresiones que este tercero le atribuye al profesor Pizarro. Es un ambiente insoportable”.

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