“Día Mundial de la Alimentación”: Mala alimentación en el trabajo la salud y la productividad

Según el informe “Panorama de la Seguridad Alimentaria y Nutricional de América Latina 2016”, desarrollado por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y la Organización Panamericana de la Salud (OPS), un 63% de la población adulta en Chile sufre de sobrepeso u obesidad.

Nuestro país es el segundo en la región que más alimentos ultraprocesados consume, con un promedio anual per cápita de 201,9 kilos, lo que además nos ubica en el séptimo lugar del ranking mundial.

Según datos de la Organización Panamericana de la Salud, un 63% de las personas adultas en Chile tienen sobrepeso. Ocurriendo un aumento sostenido en el peso de los chilenos desde los últimos 20 años.

En otros informes se destaca que la ingesta insuficiente de frutas y verduras es uno de los 10 factores principales de riesgo de mortalidad a escala mundial y que un consumo suficiente de frutas y verduras podría salvar hasta 1,7 millones de vidas cada año.

En relación al trabajo, sabemos que la alimentación es un factor de alto impacto en la salud de los trabajadores. Se estima que en Chile, el 17% de los trabajadores menores de 30 años ya presenta alguna patología crónica asociada a la alimentación, proporción que se duplica en los mayores de 40 años. Además, existe una conexión importante entre la falta de alimentación y la aparición de fatiga y somnolencia, con las consiguientes consecuencias negativas en la seguridad de los trabajadores.

La organización internacional del trabajo, también tiene algo que decir al respecto. A través de un estudio, se ha determinado que invertir en alimentación es una decisión de liderazgo empresarial, ya que existe un retorno asociado a reducción de los días de enfermedad, accidentes laborales y un aumento en la productividad. Finalmente, debemos tener en cuenta que cuando los trabajadores están relajados y se han alimentado bien, son más productivos, beneficiando a sus empleadores y la familia.

Para mantener una buena alimentación en el trabajo, el médico de Mutual de Seguridad CChC, doctor Iván Silva, recomienda seguir una serie de consejos:

ALIMÉNTESE EQUILIBRADAMENTE:

Nutrición: Consuma diferentes tipos de alimentos durante el día, porque nuestro cuerpo necesita diversos nutrientes y energía, que un solo no es capaz de cubrir. Consuma alimentos ricos en proteínas y fibras -pastas, arroz, carnes, preparaciones con huevo, legumbres, verduras, frutas, entre otros.

Cantidad: Asegúrese de consumir las calorías que su cuerpo necesita a diario según su estilo de vida, hábitos y trabajo.

Frecuencia: Lo ideal es darse el tiempo para realizar, al menos, dos comidas completas durante el día, lo que incluye tomar un buen desayuno en las mañanas y sumar dos colaciones livianas a media mañana y media tarde, pero:

OJO CON LOS PICOTEOS O COLACIONES: Hablando de las meriendas, para que no le de hambre entre comidas, lo ideal es consumir snacks sanos, como frutas, yogurts, frutos secos, cereales o galletas. Y por supuesto, estos se deben ingerir sólo dos veces al día -al mediodía y en la tarde-, ya que un consumo constante tampoco será muy saludable y fomentará el aumento de peso.

OPTE POR LO CASERO: Si no puede o no quiere gastar dinero saliendo almorzar a diario o comprando algo para comer, siempre se puede optar por llevar almuerzo desde la casa, el que puede preparar cada mañana o la noche anterior. Esta opción, además de ser la más económica, le permite elegir a diario diferentes tipos de nutrientes, tratando de incluir siempre verduras y frutas, en línea con la recomendación de consumir cinco al día.

NO ALMUERCE FRENTE EL COMPUTADOR: Si su trabajo es sedentario, trate de no almorzar en su escritorio o frente al computador. Lo ideal es que aproveche ese tiempo para tener una comida rica y saludable que le permita despejarse de sus actividades laborales.

HIDRATACIÓN ANTE TODO: Cualquiera sea la naturaleza de su trabajo, una de las claves más importantes es hidratarse, por lo que le conviene tener agua siempre cerca. ¿Por qué agua?

Es el mejor hidratante

Mantiene la concentración

No engorda

Mejora el rendimiento físico

Ayuda a evitar la fatiga

CONTROLE LOS CAFÉS: Es recomendable moderar el consumo de café, ya que puede favorecer síntomas de ansiedad, dolor estomacal (ulceras) y, aumentar el pulso.

DISMINUYA EL CONSUMO DE AZÚCAR REFINADA: Presente principalmente en bebidas y dulces, hoy se estima que son responsables de enfermedades cardiovasculares, obesidad, diabetes tipo 2.

Paralelamente es recomendable evaluarse con un profesional de nutrición para saber exactamente que alimentos favorecer y cuales controlar de acuerdo a las actividades diarias y preferencias de cada persona.

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