El churrasco al revés según la gelatería Vía Láctea del señor Sabag

El común denominador del churrasco completo se encuentra compuesto por tomate, chucrut, mayonesa, carne de vacuno y palta. El churrasco italiano todo lo anterior, menos chucrut. Eso hasta que una nueva clase de churrasco completo inventó el dueño del tradicional local talquino Vía Láctea. El que bautizaremos para efecto de la nota “el churrasco al revés”.

19:30 horas del 13 de julio, después de una jornada laboral, el hambre se hace presente. Rugen las tripas y la ansiedad de servirse una rica once se hace latente. Fue así que llegué a uno de mis locales de comida favoritos, Vía Láctea, lugar en el que de memoria pido el típico y común churrasco completo. Frente a frente con mi sándwich, noto que algo falta, no es el mismo de antaño que tantas veces me dejó rodando de camino a casa. La palta había sido censurada desmedidamente por el señor Sabag, quizás es para ahorrar, tal vez nuevo estilo gourmet, o bien un tacaño que cree maximizar ganancias eliminando el ingrediente en cuestión. Cualquiera de las opciones mencionadas puede ser, habrá que preguntarle a él.

Como buen consumidor y apelando a mi molestia le escribí al señor Sabag. Solicité el roñoso y aceitoso libro de sugerencias y pedí que hiciera honor al churrasco completo, devolviendo la riquísima palta. Eventualmente lo leerá y no hará nada, pero de lo que estoy seguro es que usted comedor de churrasco que se toma el tiempo de leer mi tendenciosa nota y paga por un producto que se define como completo preferirá comerse el sugerente churrasco en otra parte.

Probablemente ahora piense usted, ¿gastar tiempo en escribir una nota por la simple palta?, pues va más allá del fruto. Se trata en manifestar en tan burda situación las veces que nos guardamos lo que queremos decir o alegar. Y comienzo: alza de electricidad, agua, gas, bencina, pasajes locomoción colectiva, pan, limones, colegiatura, interés del crédito, dividendo y cuanto más que usted tiene en mente y que nos cansaríamos de escribir.
Lo normal es callar y pagar, lo extraño es actuar y exigir. La invitación es a empoderarse y a plantear lo que es justo. A la falta de voluntad de los empleadores de subir los sueldos, no queda otra que cuidar nuestros bolsillos de todos esos mercaderes que nos quieren quitar la palta.

¡Un fraterno saludo para el señor Sabag! De un cliente exigente…

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