«El hospital parece un cementerio»: enfermeros protestan en Perú por indefensión ante COVID-19

«Es como una película de terror», dice el enfermero peruano Miguel Armas mientras protesta en la calle con sus colegas en reclamo de material de seguridad para el hospital limeño en el que trabaja, actualmente repleto de pacientes con coronavirus.

«Adentro (del hospital) parece un cementerio por los cadáveres, los pacientes mueren en sus sillas, (o) en sillas de rueda», agrega Armas, quien trabaja en el hospital público Hipólito Unanue del populoso distrito Agustino en la capital peruana.

Decenas de enfermeros y técnicos de enfermería salieron este miércoles a manifestarse por las calles aledañas al hospital, situado en las faldas de un cerro del este de Lima.

Además de implementos de seguridad, exigen el pago de bonos salariales.

«Todos somos importantes y necesarios», decía una pancarta que sostenía una enfermera con un traje negro de protección.

Algunos enfermeros con mascarillas blancas protestaban golpeando ollas.

«Todo el hospital está contaminado por COVID, todo el hospital. Aquí no hay una persona que ingrese y que diga que no lo es», dice alarmada a la AFP la técnica Isabel Cumbreras, de 40 años.

«Que se nos haga el hisopado a todo el personal que ya más de un mes, más de bien van a ser dos meses que no se nos ha realizado nuevamente el hisopado», agrega Cumbreras sobre los tests virológicos que permiten determinar si la persona está infectada con el nuevo coronavirus.

La protesta callejera de enfermeros, tecnólogos, químicos farmacéuticos y otros funcionarios ocurre el mismo día en que Perú superó los 100.000 casos y 3.000 muertos por la pandemia.

Entre tanto, unos 30 médicos del servicio de emergencia del hospital Alberto Sabogal del Callao, ciudad portuaria contigua a Lima, solicitaron el cierre temporal de su área ante el incremento de médicos contagiados de coronavirus.

A través de una carta pidieron que se ponga en cuarentena a todo el personal de ese servicio, hasta que mejoren las condiciones de trabajo. A esta demanda se sumaron enfermeras y técnicos, entre los que hay más de 50 infectados.

Uno de los técnicos de enfermería contagiados está internado en la Unidad de Cuidados Intensivos del hospital, conectado a un respirador. «Nos tienen abandonados como soldados sin armas en esta guerra», se quejó una enfermera ante la prensa.

Otro médico del hospital Sabogal señala que buscan evitar que ocurra lo que está sucediendo en Iquitos, la principal ciudad de la Amazonía peruana, donde fallecieron 15 galenos.

«Nosotros en el Sabogal somos una familia. No queremos que haya fallecidos. No queremos que pase una desgracia», dijo un médico al diario El Comercio.

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