En Chile se envejece peor que hace 30 años, por mala alimentación y falta de ejercicio

La preocupante situación fue dada a conocer en el marco de las V Jornadas del Programa de Investigación de Excelencia Interdisciplinaria en Envejecimiento Saludable de la Universidad de Talca. Investigadores de Reino Unido, Ecuador, Uruguay y Chile, participaron del evento académico.

TALCA.- Una dieta alta en grasas y la poca actividad física que se realiza actualmente, ha provocado que la calidad de vida de los adultos mayores en Chile sea peor que la de hace 30 años. Teniendo en cuenta que la población con más de 60 años es cada vez más numerosa en el país, este dato constituye una alerta no solo para los especialistas sino para los encargados de formular las políticas públicas. Esta situación fue dada a conocer en el marco de las V Jornadas del Programa de Investigación de Excelencia Interdisciplinaria en Envejecimiento Saludable (Piei-es) de la Universidad de Talca (UTALCA).

Iván Palomo, director del Piei-es de dicha institución, explicó que uno de los problemas de salud más frecuentes de los adultos mayores son las trombosis, que se generan por una acción de las plaquetas. “Nosotros estamos estudiando las plaquetas de las personas  mayores y hemos observado que, si bien son numéricamente un poco menos que en los jóvenes, sí son más activas. Hay daño oxidativo en el organismo del adulto mayor y, por lo tanto, las plaquetas también se ven más oxidadas y, como son más activas, se reúnen más entre ellas y es más fácil el desarrollo de trombosis”, explicó.

Respecto al aporte que pueden realizar algunos alimentos para evitar ese proceso, Iván Palomo aseguró que “está absolutamente demostrado, desde hace unos 70 años, que las personas que consumen una dieta mediterránea, rica en aceite de oliva, frutas, vegetales y una copa de vino al día, tienen menos trombosis que las que consumen más grasa. Ahora estamos estudiando los mecanismos que explican por qué eso ocurre”, acotó.

CALIDAD DE VIDA

Según el académico, está demostrado que “quien hace más actividad física y no fuma porque el tabaco contiene oxidantes, además de alimentarse sanamente, va a tener más vida y mejor calidad de vida”. Por otra parte, indicó que tanto las familias como el Estado, deben preocuparse de evitar que los adultos mayores lleguen a la fragilidad, que les pone a un paso de la dependencia.

En el marco de la Jornada, Francisco Pérez, académico de la Universidad de Chile y colaborador del Piei-es, sostuvo que, una de las razones por las cuales actualmente se envejece peor que hace 30 años, es el inadecuado patrón alimentario que sigue la mayoría de la población. “La gente se está alimentando de peor forma, con mayores niveles de grasa, lo que aumenta la inflamación, el estrés oxidativo y eso daña los órganos: el páncreas, el hígado, el tejido gastrointestinal. Por lo tanto, hay una desregulación a nivel hormonal que claramente repercute en una buena salud del adulto mayor”.

El profesor Pérez precisó que las patologías más frecuentes derivadas de esta situación son la diabetes tipo 2, mayor riesgo cardiovascular y la sarcopenia, asociada a la inactividad del músculo.

SALUD ORAL

Pese a lo que la mayoría cree, llegar a la tercera edad no debe implicar perder piezas dentales. Sin embargo, la situación es tan común que se ha normalizado. Rodrigo Giacaman, director del grupo de investigación en odontogeriatría de la Universidad de Talca, indicó que “hay un deterioro muy grande en la salud bucal en los países de América Latina y una situación parecida en Chile” y agregó que “la deuda con los adultos mayores en términos de salud bucal es grande”.

Según explicó, hay una serie de problemas derivados de una salud bucal deteriorada y es lo que se está tratando de abordar en esta línea de investigación. En ese contexto, acotó que el principal problema de los adultos mayores es la caries a nivel radicular que ocurre cuando se pierde encía, y también se presentan con frecuencia enfermedades periodontales.

Giacaman habló de dos formas para enfrentar esta realidad. En el caso del adulto mayor, se está fomentando el uso de terapias mínimamente invasivas, de autoaplicación, con pastas que tienen componentes distintos y que permiten detener la progresión de las lesiones. La otra vía es la prevención en la infancia, “para conservar el material biológico, lo que es propio, hasta la edad tardía”, lo que implica una visión de odontología distinta, considerada como curso de vida.

Entre los expositores invitados en ambas actividades, estuvieron Andrés Trostchansky, de la Universidad de la República (Uruguay); Paula Moyniham, de la Newcastle University (UK); César Hermida, Universidad Central de Ecuador, y Roger Keller, Universidad Federal Río Grande do Sul, Porto Alegre (Brasil).

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