En vivero Quivolgo producen especies nativas para restaurar Áreas de Alto Valor de Conservación

Ruil, Queule y Adesmia bijuga figuran entre las especies que hoy se desarrollan en esta instalación de ARAUCO para evitar su extinción

CONSTITUCIÓN.- La producción de especies nativas para uso patrimonial y restauración de zonas como las Áreas de Alto Valor de Conservación (AAVC), superficies afectadas con los incendios, es una de las principales preocupaciones en el vivero Quivolgo de ARAUCO. En la actualidad, en este vivero de 140 hectáreas -uno de los más grandes de Sudamérica- ubicado al lado norte del río Maule, en Constitución, se cuenta con un stock de 340 mil plantas nativas en una variedad de 34 especies, y se está trabajando en un programa para llegar en un plazo de tres años, a la producción de un millón de ejemplares.

Se trata de una instalación que cuenta con personal altamente calificado y está dotada de la mejor tecnología para su proceso productivo y donde la obtención nativa es amplia y variada. Peumo, Quillay, Maitén, Maqui, Espino, Copihue y Roble, destacan entre las especies de mayor producción. Pero también están las más escasas como Adesmia bijuga, Michay, Molle y Radal enano.

Esta producción nativa -y que se suma al trabajo de generación anual de 36 millones de plantas de pino y eucalipto para el patrimonio forestal de la compañía- se realiza fundamentalmente vía propagación vegetativa. Rodolfo Calquín, Jefe de la Unidad de Genética y Vivero de Forestal Arauco, señala que “se utilizan plantas madres como proveedoras de material vegetal, por lo que la mayor producción se obtiene a partir de púas y no de semillas”. Explica que “la planta madre se transforma en la progenitora de cientos de árboles o individuos que serán genéticamente iguales a ella”. Actualmente, el 80 por ciento de la producción son clones y se está apostando por llegar al 100 por ciento.

AREAS DE ALTO VALOR

Actualmente, ARAUCO tiene en su patrimonio forestal en Chile más de 200 mil hectáreas de bosque nativo, de las cuales 60 mil hectáreas están definidas como Áreas de Alto Valor de Conservación, donde se protege la biodiversidad, la flora, fauna, las aguas y los paisajes.

Nelson Bustos, Subgerente de Asuntos Públicos de ARAUCO, afirma que “el bosque nativo que se encuentra en el patrimonio forestal de la compañía se protege y a la vez estamos comprometidos con aumentar la superficie de bosque nativo, restaurando otras 45 mil hectáreas adicionales a la superficie ya existentes”.

“Son múltiples los riesgos que pueden afectar el bosque nativo, siendo los más graves los incendios forestales y la extracción ilegal. Para este objetivo hemos desarrollado programas de investigación y millonarias inversiones en infraestructura y equipos técnicos en terreno”, agrega.

Junto al trabajo de protección y restauración de los bosques, ARAUCO también desarrolla programas específicos en aquellos lugares definidos como de Alto Valor de Conservación (AVC). Ejemplo de este trabajo en el Maule es la protección y restauración de áreas donde existen especies propias del bosque maulino y únicas en el planeta, como los queules, pitaos y ruiles, entre otros.

RUIL, QUEULE Y ADESMIA

La condición de peligro en que se encuentran especies como el ruil, queule y la adesmia bijuga, permite dimensionar el valor que tiene el trabajo que se realiza en el vivero Quivolgo para lograr su conservación y evitar su desaparición.

El ruil es una especie que está en peligro de extinción, declarada por lo mismo Monumento Natural, y que con los incendios de la temporada 2016-2017 se vio gravemente afectada. Hoy esta especie está circunscrita a una pequeña área de la Cordillera de la Costa en la Región del Maule.

Al respecto, se ha priorizado la planificación del trabajo de rescate y restauración del ruil, primero con una regeneración natural asistida del bosque nativo y luego con un enriquecimiento de ejemplares en las superficies donde el rebrote no haya sido del todo exitoso, lo que por cierto incluye otras especies como hualo, litre, peumo, linguie, arrayán, maqui, radal, avellano, maitén, quillay y laurel.

De las siete AAVC afectadas con los incendios, en tres de ellas existe ruil como Alto Valor de Conservación. Estas con Bosque Maulino con Ruiles de Porvenir y El Fin, ubicada en el camino que une Empedrado con Chanco; Bosque Maulino con Ruiles y Puitao de Quivolgo; y Ruiles de Agua Buena, también cercano a Quivolgo, en Constitución.

El queule es un árbol frutal localizado en las regiones del Maule y Bío Bío, y que tiene gran interés para los científicos, por cuanto solo existe en Chile y el monoespecífico, es decir, único en su tipo. También es Monumento Natural desde 1995, lo que significa que no puede ser cortado o explotado. En el 2006, fue declarado en peligro de extinción. Y por lo mismo, resulta interesante el trabajo que se ha estado desarrollando en el vivero Quivolgo para reproducir esta especie en el menor tiempo posible, logrando incrementos en la tasa de germinación de su semilla, llegando a más de un 40 por ciento a los 18 meses desde la siembra.

En tanto, la adesmia bijuga es una especie que el 2011 fue declarada en peligro crítico en el sexto proceso de reclasificación del Ministerio del Medio Ambiente, principalmente porque posee una distribución restringida, siendo conocida en la actualidad solamente una única población en la Cordillera de la Costa en el Maule. Por lo mismo, hace ya varios años ARAUCO la incorporó como parte del AAVC de Ruiles de Huelón, en la zona de Curepto.

En el caso de la adesmia buijuga se ha estado trabajando en la propagación vegetativa. Esto, a partir de plantas madres de semilla colectadas en su hábitat actual. Este año se realizará un monitoreo en terreno para la colecta de semillas y con éstas, se espera producir plantas que permitan incrementar el número de ejemplares y la diversidad genética de la especie.

 

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