Entregan beneficios que condonan parte de deudas universitarias a profesionales y técnicos

La ley 20.330 establece apoyos a quienes presten servicios remunerados en alguna de las 26 comunas con menor desarrollo del Maule

TALCA.- La Intendencia del Maule entregó 36 beneficios correspondientes a la Ley 20.330, que condona deudas universitarias a profesionales y técnicos que presten servicios remunerados en municipalidades, corporaciones, fundaciones municipales, asociaciones municipales u Organizaciones no Gubernamentales (ONG), de las 26 comunas con menores niveles de desarrollo de la región.

Así lo informó el jefe del Departamento Social de la Intendencia, Juan Carlos Ponce, quien recordó que “esta ley genera un reconocimiento a los profesionales y técnicos de las municipalidades, que se desempeñan en comunas vulnerables de nuestra región brindando sus conocimientos y capacidades. Estamos muy contentos como intendencia porque hemos entregado más de 23 millones de pesos. Para el Gobierno de Chile es un reconocimiento y agradecemos todo el esfuerzo que realzan por atender de la mejor forma posible a las maulinas y maulinos”.

Para acceder a los beneficios de esta Ley, además de ser deudor del crédito universitario y encontrarse al día en el pago de sus obligaciones, los jóvenes deben estar prestando servicios remunerados en los municipios, corporaciones o fundaciones municipales de las comunas con menores niveles de desarrollo del país, las que son definidas, anualmente, por la Subsecretaría de Desarrollo Regional y Administrativo.

Las Intendencias son las encargadas de verificar y certificar el cumplimiento de los requisitos exigidos por la Ley 20.330 y su reglamento. Otorgar el certificado de Acreditación de Verificación de Requisitos Ley 20.330 anual y/o adicional, según corresponda, en concordancia con los cupos que tiene la región asignados por Decreto, emitido en diciembre del año anterior al de su aplicación.

OPINAN BENEFICIADOS

En una hermosa ceremonia realizada por la Intendencia del Maule, en el Centro de Extensión de la Universidad de Talca, los beneficiados comentaron las siguientes experiencias:

Paola Calderón, ingeniero comercial de Maule, es de Talca pero lleva cinco años trabajando en Maule. “Hay que tener las ganas y vocación para trabajar en una municipalidad porque es diferente al mundo privado. Las municipalidades tienen procesos muy burocráticos, pero invitaría a todos los jóvenes profesionales a trabajar en comunas con menos desarrollo porque uno se fortalece uno como persona y profesional. Contribuir al progreso de una comuna de menor crecimiento, nos hace más valiosos como personas”. Esta es primera vez que postula y gana el beneficio por lo que seguirá postulando el año entrante.

Carmen Gloria Navarro, es educadora de párvulos y trabaja en Sagrada Familia. Es oriunda de esa comuna y se siente muy agradecida del subsidio porque “para mí siempre fue un sueño trabajar en mi comuna. Quería ir a la universidad y volver a trabajar en el lugar donde yo me había educado cuando era pequeña”. Agrega que “esta es una linda posibilidad que nos da el gobierno para poder entregar a los que más lo necesitan, los conocimientos que adquirimos afuera”. Este es el tercer año que obtiene el subsidio y normal al que sumó el adicional, por tres cuotas más, lo que representa un pago cercano a los 4 años de deuda.

María Fernanda Ramos, es profesora de educación especial diferenciada y trabaja en el Liceo de San Javier. Es de la comuna. “Este es un beneficio muy importante para nosotros porque refleja que se valora el trabajo que hacemos para la comuna. Esto nos motiva a quedarnos y a segur perfeccionándonos para servir a nuestra comuna”. Este es el segundo año que adquiere el beneficio.

Camilo Rojas, Ingeniero forestal llegó a trabajar a Maule pensando en que esa comuna necesita desarrollo. Señala que “esta es una gran oportunidad que ayuda a los jóvenes profesionales a insertarse en los municipios más vulnerables. Yo lo recomiendo e invito a los jóvenes a informarse sobre este excelente beneficio”.

Cristian Quezada, ingeniero en administración de empresas, trabaja en Hualañé. Es de la misma comuna y el beneficio representa “un gran apoyo. Es un incentivo para que muchas personas puedan volver a sus comunas. Yo estuve un tiempo trabajando fuera, pero mi intención siempre fue regresar y aportar los conocimientos que adquirí en mi área profesional, al desarrollo de la comuna donde yo nací”. Es la primera vez que obtiene el beneficio.

Sandra Osorio Torres de Licantén, aporta al desarrollo de su comuna en Iloca. Es el  tercer año que obtuvo el beneficio y esta vez se lo llevó con las cuotas adicionales, lo que significa que no deberá pagar su crédito hasta el año 2019. “Este es un importante apoyo económico porque la deuda que tenemos no es menor. Gracias a esto pude tomar otros cursos de perfeccionamiento”.

Ximena Cea es de Molina y es el segundo año que recibe el beneficio y se siente orgullosa de poder trabajar en una comuna que necesita desarrollo y progreso y que para ellos debe contar con el aporte que pueden hacer los jóvenes profesionales.

 

 

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