Ex Ministro de Agricultura: Las herramientas para solucionar o mitigar el déficit hídrico están disponibles desde el Gobierno anterior

Se trata de la Estrategia Nacional de Recursos Hídricos, que fue llevada a cabo en conjunto con el Banco Mundial y la OECD, y que dio como frutos  la Estrategia Nacional de Riego, y los Planes Nacionales de Embalses, de Infiltración de Napas Subterráneas y de Revestimiento de Canales y Desarrollo de Telemetría.

SANTIAGO.- “Las herramientas para solucionar o mitigar el déficit hídrico están disponibles desde el Gobierno anterior y lo único que se necesita es ponerlas en práctica”. Así lo afirmó el ex Ministro de Agricultura, Luis Mayol, quien lamentó que la actual administración haya desechado todo lo avanzado que apuntaba, precisamente, al fondo del problema.

La ex autoridad del agro, conjuntamente con el ex secretario ejecutivo de la Comisión Nacional de Riego, Felipe Martin, recordó que a objeto de buscar soluciones de fondo a la grave crisis hídrica, ocasionada fundamentalmente por el cambio climático y la falta de infraestructura, el Presidente Sebastián Piñera le encargó a los Ministros de Obras Públicas y de Agricultura desarrollar, como política de Estado que trascendiera a las administraciones de turno, una Estrategia Nacional de Recursos Hídricos.

Ésta fue llevada a cabo en conjunto con el Banco Mundial y la OECD, y dio como frutos  la Estrategia Nacional de Riego, y los Planes Nacionales de Embalses, de Infiltración de Napas Subterráneas y de Revestimiento de Canales y Desarrollo de Telemetría. Del mismo modo, agregó, se determinó la estructura de una nueva institucionalidad que permita concentrar toda la gestión del recurso hídrico en una sola entidad y no en una serie de reparticiones públicas, como lo ha sido hasta ahora.

“Fue así como –explicó– el Comité de Ministros de la Comisión Nacional de Riego aprobó un plan de desarrollo de dieciséis embalses al año 2022. Aún más, se aprobó que cuatro de ellos comenzaran a ser ejecutados a la brevedad, con el correspondiente respaldo presupuestario de inicio. Se trata de Chacrillas, en la Región de Valparaíso, que comenzará su proceso de llenado en pocos meses; Chironta, en la Región de Arica y Parinacota; Valle Hermoso, en la Región de Coquimbo; y Punilla en Bío Bío”.

“El ejemplo más claro de no haber considerado los notorios avances para el mundo del agro, trabajados y desarrollados durante la administración anterior –advirtió Martin–, es que este último  debería haber sido licitado a mediados de 2014 a más tardar, en consecuencia que recién se hará a fines de este año”.

Asimismo, agregó que como medida complementaria al Plan Nacional de Embalses, y gracias a una gestión de benchmarking llevada a cabo en California, Australia, Israel y España, “pudimos traer a Chile tecnología de infiltración de napas subterráneas, que es mucho más económica y eficiente que la construcción de embalses. Además, antes del término de la administración anterior, pudimos ejecutar dos exitosas obras, en Alicahue y Aconcagua, en la Quinta Región”.

Gracias a esta misma gestión, prosiguió, “se aumentaron al doble los recursos disponibles, tanto a través de la Ley 18.450 de Fomento a la Inversión Privada en Obras de Riego y Drenaje así como de fondos del Ministerio de Obras Públicas, para ejecutar obras de revestimiento de canales e introducir sistemas de automatización y control de compuertas de regadío vía telemetría y telecontrol”.

Ambos ex personeros destacaron que también se aprobó la reforma a la citada Ley 18.450 que aumentó en diez veces el límite máximo de postulación para acceder a cofinanciamiento para la construcción de obras de riego multipropósito, entre los sectores privados y público. Así, se permitió por primera vez la obtención de ayuda estatal, a través de este cuerpo normativo, para el desarrollo de embalses de gran capacidad con un alto beneficio social.

“En consecuencia –concluyeron– sólo se necesita poner en marcha todo, en vez de concentrar los esfuerzos en modificar leyes y textos constitucionales que lo único que producirán es debilitar la certeza jurídica que tienen los privados, sobre su acceso al agua, para invertir precisamente en estas obras”.

COMPARTIR

¡Queremos saber tu opinión!