Galo Fernández, el administrador apostólico que reemplazará a Horacio Valenzuela

El reemplazante del hasta ayer obispo de Talca, en 2014 el Papa Francisco lo designó como obispo auxiliar de Santiago, mientras que fue ordenado obispo por el cardenal Ezzati en mayo de ese mismo año.

CIUDAD DEL VATICANO/SANTIAGO.- Conocida hoy la aceptación de la renuncia de Horacio Valenzuela como Obispo de Talca por parte del Papa Francisco, hay que conocer a quién se harán cargo de la administración de la actividad pastoral en la Provincia de Curicó y gran parte de la Provincia de Talca.

Cabe recordar que la salida de Horacio Valenzuela se da en el contexto de estar cuestionado por presuntamente encubrir una serie de abusos al interior de la diócesis de Talca, además de haber afirmado en su momento que él no iba a renunciar, comunicado redactado cuando aun se encontraba en Roma.

Galo Fernández, según consigna LaTercera, nació en Santiago el 3 de febrero de 1961. En 1979 ingresó al Seminario Pontificio Mayor de la Arquidiócesis de Santiago de Chile, donde realizó sus estudios de Filosofía y Teología.

Sobre la designación como “administrador apostólico” de Talca declaró que “asumo con mucha humildad. Nosotros pusimos nuestros cargos a disposición del Papa para hacer un camino en que la Iglesia pueda recuperar las confianzas y retomar su ruta de servicio del Evangelio”, según consignó la página del Arzobispado de Santiago.

Desde que fue ordenado párroco, hasta 1994 se desempeñó como vicario parroquial de la iglesia Nuestra Señora de las Mercedes, en Las Condes. Desde ese año hasta 2001 fue párroco en Peñalolén.

En junio de 2002 recibió del cardenal emérito Francisco Javier Errázuriz Ossa, el cargo de vicario episcopal para la Vicaría de la Esperanza Joven. Mientras que en 2011 el cardenal Ezzati lo nombró como vicario de la zona oeste.

En 2014 el Papa Francisco lo designó como obispo auxiliar de Santiago, mientras que fue ordenado obispo por el cardenal Ezzati en mayo de ese mismo año.

El cargo de “Vicario Apostólico”, según explicó radioBiobío el 11 de junio pasado, “se trata de una especie de interinatos cuya duración depende del proceso que viva cada jurisdicción, dijo Coiro. Por ejemplo, puso de ejemplo a Valdivia que cumple un año sin un obispo titular”.

Agregó el diácono Coiro que, “para nombrar a un reemplazante fijo, tiene que haber certeza en el Papa de quién asumirá en cada diócesis”.

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