Gobierno: «No hay que empezar de cero porque Chile tiene historia y tradición de muchos años»

Este lunes tanto el ministro del Interior, Víctor Pérez, como el ministro de la Secretaría General de la Presidencia, Cristián Monckeberg, analizaron el triunfo del Apruebo en el Plebiscito y los desafíos del Gobierno que esto implica.

Al respecto, Pérez señaló que “el Gobierno tiene en este inicio del camino dos responsabilidades fundamentales: Una que determina el propio acuerdo constitucional del 15 de noviembre que está reflejado en la Constitución, que es garantizar la instalación de la comisión constituyente (…). Y el segundo, seguir enfrentando la pandemia con éxito, recuperar los empleos, poner en marcha la economía, seguir trabajando fuertemente en mejorar la salud y sobre todo liderar un acuerdo en materia de pensiones”.

“Este es un camino de grandes desafíos y que por lo tanto exige un trabajo muy intenso tanto del Gobierno como de todas las fuerzas políticas y del Congreso. Esperamos que la demostración que nos dio la ciudadanía el día de ayer podamos interpretarla como la necesidad de acordar, dialogar y poder concurrir a acuerdos que hagan posible la solución de los problemas que hoy tienen los chilenos”, planteó.

«ES UN ESCENARIO POSITIVO»

En tanto Monckeberg, reconoció que votó por el Apruebo y que este “beneficia a unos, le pega a otros, diseña una hoja de ruta. Yo no me siento derrotado, el Gobierno lo que hoy está viviendo es una alegría por la realización y el desafío que se nos viene”.

En ese contexto, dijo que “es un escenario positivo y hay que enfrentarlo con ideas, propuestas y mucha unidad, eso debe empezar a imperar y el gobierno debe seguir realizando su labor”.

A juicio de Monckeberg, “se inicia una etapa inédita de un proceso constituyente donde nosotros debemos estar muy presentes, es harto trabajo y harta pega».

Sin embargo, aclaró que “no hay que empezar de cero porque Chile tiene una historia y una tradición y no de 30 años, de muchos años de historia y tradición democrática (…). Hay mucho de historia que se recoge y mucho de futuro, por eso no comparto ese planteamiento de que no se pueda hacer nada hasta dos años más, eso es inmovilismo total, hay temas urgentes y no podemos seguir esperando”.

“Hay cosas que hay que hacerlas y sacarlas adelante (…), con la prudencia necesaria porque hay temas profundos”, indicó.