Horacio Valenzuela: “Quisiera sincera y humildemente a todos pedirles que me puedan perdonar tantas deficiencias y limitaciones que el Señor conoce”

El ahora exobispo de Talca se refirió a su salida, por medio de un comunicado de prensa, haciendo un recuerdo de cómo fue su labor pastoral en los veintidós años de labor pastoral en la Provincia de Curicó y gran parte de Talca.

TALCA.-  Por intermedio de un comunicado emanado por el departamento de comunicaciones de la Diócesis de Talca, el ahora exobispo Horacio Valenzuela se despidió de sus fieles.

En la nota, de dos carillas de extensión, agradeció Valenzuela a sus feligreses, religiosos y a todos quienes los apoyaron durante las más de dos décadas de trabajo en el Maule.

En ese escrito, Valenzuela señala que “el Santo Padre ha aceptado la renuncia que le presenté junto con todos mis hermanos obispos en el mes de mayo recién pasado. En un gesto de comunión, de fe y de amor al Vicario de Cristo quisimos poner nuestro servicio pastoral en sus manos para facilitarle la resolución de los problemas que se han prolongado causando tanto dolor (…) Agradezco de corazón a nuestro querido Papa Francisco que nos ha recibido como un padre misericordioso que sabe a amar, animar y corregir”

Más adelante, expresa que “las heridas que de una u otra manera, con palabras, obras y omisiones hemos provocado al cuerpo de Cristo que es la Iglesia la han debilitado. No pocos reciben con perplejidad las noticias que día a día muestran un dolor nuevo. (…) La esencia, la credibilidad y la salud de la Iglesia brota sólo de la unidad, de nuestra comunión en Cristo que se manifiesta en la misión”.

Con posterioridad, agradeció “a Dios por estos veintidós años en que hemos tratado juntos de servir al Señor y anunciar la alegría del Evangelio en esta querida tierra maulina. Hemos compartido tantos gozos y dolores buscando hacer visible y cercano el rostro misericordioso de Dios”, agregando su agradecimiento especial a “los hombres y mujeres del campo tan llenos de esa humanidad y bondad que les viene de la fe y cultivan junto con la tierra. Gracias por los más sencillos, enfermos y pobres que me reflejaron con tanta claridad la bondad de Dios. Gracias por tantos fieles colaboradores que gratuitamente ofrecen su tiempo sirviendo a la Iglesia en humildad y silencio”.

En seguida se lee la parte más fundamental de todo el escrito redactado por Horacio Valenzuela: “quisiera sincera y humildemente a todos pedirles que me puedan perdonar tantas deficiencias y limitaciones que el Señor conoce. Les pido también perdón a quienes causé algún sufrimiento y no traté bien; a quienes presté poca atención y no les di un buen testimonio de Cristo y su Evangelio; por todo lo que no concluí, por lo que no hice o hice mal, les pido su perdón y comprensión”.

Finalmente, solicita a la Virgen María su intermedio con el fin “que (a los fieles) les ayude a seguir cultivando el amor a Cristo y a su Iglesia. A ella le pido también que cubra con su amor de Madre a Mons. Galo Fernández quien desde ahora acompañará a esta querida Iglesia en su caminar hacia Cristo. (…) Les pido por favor que recen por mí”.

COMPARTIR

¡Queremos saber tu opinión!