[Hoy se cumplen 20 años] Chile debió conformarse con un empate ante Italia en su estreno en Francia ’98

El 11 de junio de 1998 la Roja regresó a un Mundial después de 16 años de ausencia. El equipo de Salas y Zamorano enfrentó a la “Azurra” en Burdeos, por el Grupo B.

SANTIAGO.- Ad portas de comenzar un nuevo campeonato mundial de la FIFA, donde esta vez no estaremos presentes como selección en Rusia, hace 20 años exactos Chile volvía a un mundial desde el último disputado en España 1982.

Durante ese tiempo -recuerda Cooperativa-, de fallidos procesos, incluyendo “Maracanazo” del “Cóndor” Rojas y el respectivo castigo de la FIFA que nos dejó fuera de Italia 1990 y Estados Unidos 1994, el equipo volvió a tener, desde Francia, la chance de recordarle al orbe que en el sur del mundo también hay buenos jugadores.

La Roja dirigida por Nelson Acosta, clasificó con sufrimiento en las Clasificatorias, ocupando el cuarto lugar, pese a tener un equipo plagado de talento y con dos figuras de renombre internacional: Marcelo Salas e Iván Zamorano, goleadores del proceso.

El 11 de junio de 1998 Chile regresó a la Copa del Mundo después de 16 años. 1982 fue la última y amarga cita de la Roja el torneo planetario, y después de fallidos procesos, incluyendo “Maracanazo” y castigo FIFA que nos dejó fuera de Italia 1990 y Estados Unidos 1994, el equipo volvió a tener, desde Francia, la chance de recordarle al orbe que en el sur del mundo también hay buenos jugadores.

La Roja dirigida por Nelson Acosta, clasificó con sufrimiento en las Clasificatorias, ocupando el cuarto lugar, pese a tener un equipo plagado de talento y con dos figuras de renombre internacional: Marcelo Salas e Iván Zamorano, goleadores del proceso.

Salas, con 23 años, llegaba como uno de los mejores futbolistas del mundo, no sólo por sus logros con River Plate, sino también por su desplante y por encantar al mundo con un inolvidable golazo a Inglaterra en Wembley, en uno de los amistosos preparatorios para el Mundial.

Zamorano, por su parte, tenía 31 años y aportaba liderazgo y experiencia al equipo. Fue goleador y campeón con Real Madrid, y ganó la Copa UEFA (hoy Europa League), haciendo dupla con el “Fenómeno” Ronaldo, en Inter de Milán, en una época en la que el fútbol italiano dominaba el Viejo Continente.

En el sorteo, a Chile la fortuna no le sonrió: Austria tenía nivel similar al cuadro de Acosta, haciendo su reaparición desde 1990; Camerún, potencia africana en los ’90; e Italia, último finalista de la Copa del Mundo y con deseos de revancha tras la dolosora derrota con Brasil en 1994.

El debut fue el 11 de junio, a las 17:30 horas en el Stade de Bourdeaux, 11:30 horas de Chile y las expectativas no eran altas, pues al frente estaban Paolo Maldini, Christian Vieri y Roberto Baggio, mejor jugador del mundo.

La jornada soñada parecía tornarse en pesadilla, pues pasaron 11 minutos, y en un letal contragolpe iniciado por Maldini, Baggio habilitó al “Toro” Vieri, quien con zurda, borde interno, superó la resistencia del portero Nelson Tapia.

El 11 de junio de 1998 Chile regresó a la Copa del Mundo después de 16 años. 1982 fue la última y amarga cita de la Roja el torneo planetario, y después de fallidos procesos, incluyendo “Maracanazo” y castigo FIFA que nos dejó fuera de Italia 1990 y Estados Unidos 1994, el equipo volvió a tener, desde Francia, la chance de recordarle al orbe que en el sur del mundo también hay buenos jugadores.

La Roja dirigida por Nelson Acosta, clasificó con sufrimiento en las Clasificatorias, ocupando el cuarto lugar, pese a tener un equipo plagado de talento y con dos figuras de renombre internacional: Marcelo Salas e Iván Zamorano, goleadores del proceso.

Salas, con 23 años, llegaba como uno de los mejores futbolistas del mundo, no sólo por sus logros con River Plate, sino también por su desplante y por encantar al mundo con un inolvidable golazo a Inglaterra en Wembley, en uno de los amistosos preparatorios para el Mundial.

Zamorano, por su parte, tenía 31 años y aportaba liderazgo y experiencia al equipo. Fue goleador y campeón con Real Madrid, y ganó la Copa UEFA (hoy Europa League), haciendo dupla con el “Fenómeno” Ronaldo, en Inter de Milán, en una época en la que el fútbol italiano dominaba el Viejo Continente.

En el sorteo, a Chile la fortuna no le sonrió: Austria tenía nivel similar al cuadro de Acosta, haciendo su reaparición desde 1990; Camerún, potencia africana en los ’90; e Italia, último finalista de la Copa del Mundo y con deseos de revancha tras la dolosora derrota con Brasil en 1994.

El debut fue el 11 de junio, a las 17:30 horas en el Stade de Bourdeaux, 11:30 horas de Chile y las expectativas no eran altas, pues al frente estaban Paolo Maldini, Christian Vieri y Roberto Baggio, mejor jugador del mundo.

La jornada soñada parecía tornarse en pesadilla, pues pasaron 11 minutos, y en un letal contragolpe iniciado por Maldini, Baggio habilitó al “Toro” Vieri, quien con zurda, borde interno, superó la resistencia del portero Nelson Tapia.

Cuando parecía que Italia iba a desatar un vendaval, Chile sacó a relucir su estirpe guerrera y su clase: El mediocampo con Clarence Acuña, Nelson Parraguez y Fabián Estay, acompañados por los incombustibles Francisco “Murci” Rojas, Moisés Villarroel, tomaron la posesión de y asediaron a la azzurra, defendida por Costacurta, Nesta y un joven Fabio Cannavaro.

Fue así como llegó la igualdad para la Roja: tiro de esquina de Estay, Zamorano se eleva y cabecea; la pelota la desvía Pedro Reyes y Salas, en la boca del arco, la empuja para poner un empate revitalizador justo antes del descanso (45+3′).

En la segunda parte, los italianos sintieron el golpe y los chilenos se lanzaron con todo, sabiendo que podían dar la primera sorpresa mundialista.

Pasaron tres minutos desde el inicio del complemento, y en una mala salida “azzurra” cayó un centro regular desde la derecha y Salas, con increíble contorsión, le ganó en la posición y salto a Cannavaro para conectar un potente cabezazo, inatajable para el correcto portero Gianluca Pagliuca (48′).

De ahí en adelante el partido fue controlado por los pupilos de Acosta, demostrando que podían lograr cosas grandes.

Faltaban 10 minutos e Italia empezó a recuperar terreno, buscando un empate para evitar un debut desastrozo. Sin embargo, no podía con la férrea defensa nacional, que supo aguantar los ataques de Enrico Chiesa y Pippo Inzaghi.

No obstante, una polémica jugada arruinó la hazaña chilena. Minuto 82, Baggio avanza por el borde derecho del área e intenta levantar un centro. Roland Fuentes, de gran nivel en el partido, la toca de forma casual con la mano derecha. Los italianos reclaman y el árbitro Lucien Bouchardeau sucumbe a la presión y señala el punto de cal, condenando a Chile.

Baggio tomó el balón y el planeta entero esperaba la redención de un ídolo atormentado por el fallo en la final de Estados Unidos ’94; Chile, en cambio, esperaba un error, como el que cometió en el penal definitivo ante Brasil cuatro años antes.

“Il Codino” tomó una breve carrera y la puso ajustado al palo izquierdo; Tapia adivinó, pero no fue buena la forma en que saltó y no alcanzó a llegar.

Era el empate 2-2, faltando cinco minutos para el final y los jugadores de Chile estaban golpeados moralmente, porque sabían que les habían robado el partido.

Tras el pitazo, Italia celebró con poca vergüenza un empate con sabor a triunfo; Chile, en cambio, se resignó a saber que estuvo a punto de derribar a un coloso, que no hubo justicia divina, pero que escribió su nombre en la historia los de mundiales.

Ficha técnica

Italia (2): Gianluca Pagliuca; Alessandro Costacurta, Fabio Cannavaro, Alessandro Nesta, Paolo Maldini; Demetrio Albertini, Dino Baggio, Angelo Di Livio (61′ Enrico Chiesa), Roberto Di Matteo (57′ Luigi Di Biagio); Roberto Baggio, Christian Vieri (71′ Filippo Inzaghi). DT. Césare Maldini

Chile (2): Nelson Tapia; Francisco Rojas, Javier Margas (63′ Miguel Ramírez), Pedro Reyes, Ronald Fuentes; Nelson Parraguez, Moises Villarroel, Clarence Acuña (82′ Fernando Cornejo), Fabián Estay (81′ José Luis Sierra); Iván Zamorano y Marcelo Salas. DT. Nelson Acosta.

Goles: 1-0: 11′ Christian Vieri (ITA); 1-1: 45+3′ Marcelo Salas (CHI); 1-2: 48′ Marcelo Salas (CHI); 2-2: 84′ Roberto Baggio (ITA).

Amonestados: Di Livio, Cannavaro (ITA); Parraguez, Acuña, Rojas (CHI)

Expulsados: No hubo

Arbitro: Lucien Bouchardeau (Níger)

Recinto: Stade de Bordeaux

Asistencia: 31.800 espectadores controlados

Duelo válido por la primera fecha del Grupo B del Mundial Francia 1998.

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