Inédita carretera hídrica podría llevar agua desde el sur al norte de nuestro país

Los agricultores de Curicó y sus alrededores no recuerdan una escasez tan dramática como la de este año y temen que de aquí al verano el agua sencillamente se acabe. El invierno se fue y quedará en la historia con un triste registro: uno de los más secos de los últimos 70 años.

El agua caída entre el 21 de julio y el 21 de septiembre de este año en Curicó fue de 150 mm cuando el normal a la fecha es de 608 mm. Es decir un 75% de déficit, lo que lo convierte en el segundo más seco de la historia de esa ciudad desde que hay registro.

La temporada invernal fue la tercera más seca de la historia para Santiago y Valparaíso. «Para primavera esperamos también que una condición seca este dominando entre la Región de Coquimbo y la Región de Los Lagos», agrega la meteoróloga de la oficina de Servicios Climatológicos de la Dirección Meteorológica de Chile, Catalina Cortés.

El abanico de soluciones es tan diverso como las realidades de las zonas afectadas. La autoridades trabajan en el plan de construcción de embalses, estudios de cuencas y catastros de agua potable rural, además de la posibilidad de utilizar cada vez más agua salada. «La minería esta invirtiendo enormemente en plantas desaladoras, todos los proyectos nuevos provienen de la desalación» sostiene Alfredo Moreno, Ministro de Obras Públicas.

Entre los proyectos en evaluación en el MOP se encuentran dos inéditos para nuestro país: una carretera hídrica que pretende ir por el mar y otra que busca ir por la cordillera. Este segundo proyecto de la Corporación Reguemos Chile contempla un enorme canal que se alimentaría de siete ríos del sur, de la séptima y octava región, para llevar agua hacia el norte del país. «Solamente agua invernal, entre mayo y octubre cuando los canalistas no la toman, cuando la mayoría de esos canales están cerrados y esa agua va, yo diría, en un 100% al mar» sostiene Maximiano Letelier, Director Ejecutivo de la Corporación Reguemos Chile.

El tramo 1 del proyecto considera 6 mil millones de dólares de inversión que en su primera etapa permitirían regar 324 mil hectáreas. La carretera hídrica una vez completada en sus cinco tramos llevaría agua hasta la Región de Atacama. «No es un proyecto privado, no es que el agua quede en manos de privados, es un proyecto público, que no pretende sacar derechos del sur sino que trasladar volúmenes de agua» agrega Letelier.

«Estamos muy preocupados de que se pretenda sacar agua de nuestra zona, de nuestra región, por efectivamente recursos hídricos no hay en nuestros ríos, están todos ya agotados en cuanto a su entrega» sostiene José Miguel Stegmeier, Presidente de la Sociedad Agrícola del Bio Bio.

El tramo número 1 fue presentado al MOP y esta siendo analizado por la autoridad. «Son muchos los aspectos, es una obra de enorme envergadura, de enorme interés también y por supuesto lo estamos estudiando con mucho cuidado», agregó el Ministro Alfredo Moreno. De todas formas se trata de una solución a largo plazo: sólo la construcción del tramo 1 tomaría casi 10 años.

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