Joven de residencia colaboradora del Sename ya es Universitaria, estudiará en la UCM en Talca

Se encuentra matriculada en ingeniería en biotecnología, de la Universidad Católica del Maule, el 30 de enero tendrá la bienvenida oficial a la carrera.

Alegría y admiración se palpita en las dependencias del hogar para adolescentes y madres embarazadas, San Francisco de Molina, residencia colaboradora del Servicio Nacional de Menores (Sename). La alegría porque una joven resiliente y perseverante ha sido aceptada en la carrera, ingeniería biotecnología, de la Universidad Católica del Maule (UCM); y admiración porque inspira a otras jóvenes a seguir sus pasos de llegar a la educación superior. Se trata de Ligia, de 19 años de edad, quien gran parte de su vida los ha vivido en la residencia, aprendiendo a ser madre y superándose a la vez en los estudios.

Ligia, de mirada segura, de pensamientos positivos y de superación, se ha caracterizado por su crecimiento personal y académico. Su carácter afable y conciliador la llevó a ser presidenta de curso en su querido liceo Polivalente de Molina. Allí destacó por su buen rendimiento, ganándose el reconocimiento de sus pares y profesores. No obstante, la llegada de su hija al mundo, cambió su vida para siempre. Estando embarazada, pensó que el sueño de estudiar quedaría en segundo plano, pero con el apoyo de sus referentes de la residencia, entendió que el seguir era compatible y que desde ese momento existía una razón más para ser la mejor.

Llegar a la residencia no fue fácil, existían dudas y miedos, las que se fueron disipando conforme pasaba el tiempo. Hoy ella expresa que encontró una familia, la que le entrega valores, disciplina y apoyo en sus estudios: “Cuando supe que estaba embarazada creí que no iba a poder seguir estudiando. Destaco mucho el acompañamiento de la tía Angelica, trabajadora social del hogar, ella potenció el deseo de estudiar, me decía que podía lograrlo aun siendo madre, y que el estudio me cambiaría la vida. Agradezco de ella todo el impulso entregado”, expresó la joven.

Otra característica a destacar de Ligia, es su capacidad de observar, escuchar y analizar, triada que potenció la Tía Fer (Fernanda), psicóloga de la residencia: “Ella jugó un papel importante con su cercanía, estuvo apoyándome con sus consejos, me enseñó a ser ordenada, me escuchó, y siempre me orientó en la solución. Agradezco todo lo que ella hace por mi y mi hija”.

Una de las metas de la joven, es ser la mejor, siéndolo tiene claro que podrá cambiar su vida y la de su hija, en ese sentido, quien propició dicha mentalidad es Lorena, directora de San Francisco de Molina: “Desde que llegó a mi vida, ella tuvo la fuerza para decirme que yo podría ser una buena madre y a la vez continuar con mis estudios, que de parte de todos tendría el apoyo para lograrlo. Agradezco la fe y el aguante que me tienen. Le doy gracias por inculcarme a ser la mejor”, comentó Ligia.

Lorena, directora de la residencia, recordó los primeros días de Ligia en la residencia, comentando que “cuando Ligia llegó, fue con mucho miedo, y con un sentimiento de frustración muy grande donde sentía que por el hecho de estar embarazada se encontraría imposibilitada de lograr sus sueños de ir a la universidad, como equipo siempre le mostramos en primer lugar que la maternidad no podía ser una imposición y que cual fuere su decisión, continuar con los cuidados de su hija o entregar sus cuidados, nosotras la apoyaríamos” sostuvo.

Angélica, trabajadora social de San Francisco de Molina, habló sobre el proceso con Ligia y la vinculación: “Ha sido un trabajo arduo, pero verla hoy con sus sueños e ideales mucho más claros, me deja una gran gratificación. Ver que ha sido capaz de vencer el temor que sentía, y lo utiliza a su favor para enfrentar esta nueva etapa. Espero que sea de muchos logros para ella”.

Fernanda, psicóloga de la entidad, comentó que “como apoderada, pude ver la preocupación que existía por parte de sus profesores en relación a su proceso académico, reconociendo la inteligencia con la que Ligia cuenta y las capacidades con las que en un futuro podría desenvolverse, no solo en el ámbito laboral, sino en todos los aspectos que la rodeen. Esto también es reconocido por quienes componemos el equipo de la residencia, razón por la cual siempre tuvimos fe de que podría tener un futuro distinto”, aseguró la terapeuta.

El triunfo de Ligia, es reconocido y admirado por todos quienes la conocen, y es por esa razón que Juan Lara, director (s) del Sename, visitó a la joven, paraconversar, alentar y entregar todo el apoyo del servicio a la joven universitaria: “Ligia, ha tenido una vida difícil, pero a pesar de ello la enfrentó con valentía y grandeza, resultando el cumplimiento de su sueño de ser una universitaria. En ese sentido, agradecer el trabajo y acompañamiento del equipo de la residencia quienes también han hecho posible el anhelo de Ligia”, afirmó el director.

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