Jóvenes de la Diócesis de Talca son enviados a pocos días de la JMJ Panamá 2019

DANIEL MUNOZ C.

Con una Misa de envío celebrada este domingo 13 de enero, los jóvenes de la delegación por parte de la Vicaría de Pastoral Juvenil (VPJ) que asistirán a Panamá, recibieron la bendición de manos de Mons. Galo Fernández Villaseca.

TALCA.- quedan pocos días para la XXXIV edición de la Jornada Mundial de la Juventud de la Iglesia Católica que se realizará en Panamá del 22 al 27 de enero de 2019. Y, por supuesto la Diócesis de Talca dirá presente a través de 4 delegaciones que ya comenzaron a alistar maletas para vivir esta experiencia de fe con otros países.

La celebración inició a las 20:00 horas y contó con la presencia de la delegación de la VPJ conformada por 22 personas, entre jóvenes y asesores adultos y también asistió la delegación de la parroquia Santa Ana de Talca, con un total de 7 personas, a ellos se les sumaron algunos familiares y amigos que también querían compartir esta bendición para que todo salga bien en este viaje único.

Por otra parte, durante la homilía el Administrador Apostólico, monseñor Galo Fernández realizó una dinámica con los jóvenes donde los invitó a compartir entre ellos y luego con los presentes, ¿Qué esperaban ellos aprender de esta experiencia?, ¿qué podían compartir al volver de este viaje?.

Entre las respuestas, algunos aseguraron que esperan aprender de otras culturas, cómo viven en otros países la fe y traer esa motivación de Iglesia joven para contagiarla a otros jóvenes de la diócesis. Otros acotaron que esperan volver con paz y reconciliación en sus corazones, después de todos los golpes que ha sufrido la Iglesia y que muchas veces el pueblo de Dios no se merece. Y algunos, demostraron que quieren elevar ese sentido de vocación que muchas veces está un poco dormido dentro de nosotros.

EL FUEGO DE LA FE

Ante estas respuestas, el obispo aconsejó a todos los que asistirán a la JMJ Panamá 2019, a sentir el fuego de la fe en cada momento que vivan en este viaje, a contagiarse de la alegría que viene de la certeza de la fe de Dios.

“Quisiera que vuelvan alegres, que vuelvan con la convicción de que tenemos derecho a estar contento con nuestra fe, que no es poca cosa. Y eso va ligado a vivir con mucha emoción, a no vivir a media máquina, dispuesto a dar la cara a decir, soy feliz de ser católico, de encontrar a Jesús en esta, mi Iglesia”.

A su vez, los invitó a pasarla bien, a conocer, a nutrirse de nuevas culturas, a compartir con otros jóvenes de distintos países y ver otras realidades, que les permitan crecer en su fe y en su vida.

“Ojalá que conozcan gente distinta, no hagan fronteras, hagan esfuerzo por comunicarse con gente de lugares muy distintos, de intercambiar lo más que puedan, de generar contactos que hoy día bendito sea pueden perdurar gracias a los medios de comunicación, para que seamos mucho más esa Iglesia que no tiene frontera, esa Iglesia que vive experiencias muy diversas”.

Como último punto el obispo instó a los jóvenes a vivir la experiencia desde los más básico, a no molestarse por la falta de lujos, a “aperrar” ante cualquier situación y vivenciar la peregrinación de Jesús con lo único que necesitan, su fe y su compromiso con su Iglesia.

Al continuar con la celebración en el momento del ofertorio, se hizo entrega de la bandera de Chile junto con la polera que vestirá la delegación de la VPJ y una cadena junto con un rosario. Una vez concluida la misa, todos los jóvenes de ambas delegaciones se tomaron fotografías junto al obispo y pudieron compartir experiencias con él, quien ya ha asistido en varias ocasiones a otras Jornadas Mundial de la Juventud.

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