Mate y vodka: así se vivió el partido entre Rusia y Uruguay en la Antártida

Los rusos de la estación antártica de Bellingshausen visitaron a sus pares uruguayos de la Base Artigas, para ver el partido entre Rusia y Uruguay. El encuentro se realizó cerca de la localidad chilena de Villa Las Estrellas y la base Eduardo Frei Montalva, en el Territorio Antártico Chileno.

BASE ARTIGAS, ANTÁRTICA.- A menos 40 grados Celsius, rusos y uruguayos se reunieron este 25 de junio en la base científica de Uruguay en la Antártida para disfrutar del partido entre sus selecciones, que culminó 3 a 0 a favor del equipo charrúa.

Estos particulares “vecinos” en hielo antártico comparten un sinnúmero de actividades a pesar de las distancias geográficas entre las dos naciones. De ahí que el Mundial de Rusia venga ser “un incentivo más para esta amistad”, dijo a la agencia rusa de noticias Sputnik el teniente coronel Luis Manzanares, jefe de la Base uruguaya localizada a un par de kilómetros de Villa Las Estrellas y la base antártica Eduardo Frei Montalva, en la isla Rey Jorge, en el Territorio Antártico Chileno.

“Recibirlos, pese a ser contrincantes en un partido, es como un ambiente de fiesta para unos y para otros, y más cuando los dos estábamos clasificados. Los esperamos con bizcochos, tomamos té, café, mate y ellos trajeron su tradicional vodka como regalo, y también utilizaron la internet de acá”, contó Manzanares.

Ambas bases están a una distancia de cuatro kilómetros, siendo la de Uruguay una de las más alejadas, pero con una de las mejores conexiones a internet de toda la Antártida. En mayo de 2013 la estatal Antel llevó la conexión de datos hasta el destino más austral de Uruguay en la Isla Rey Jorge donde funciona la Base Científica Artigas.

“Entonces ellos vienen hasta acá y compartimos la red, hacen videollamadas con sus familias a cualquier parte del mundo. Así que no sólo vivimos el partido, sino que hubo un montón de otras actividades, aunque acá lo vivimos con mucha pasión, con tambores y la euforia de los goles”, comentó el jefe de la base.

Un cura, un doctor y mecánicos formaban parte de los 14 rusos que visitaron la sede uruguaya para el partido Uruguay-Rusia. “Nosotros éramos la minoría, unos 12 uruguayos, aunque la verdad fue muy ameno el partido”, dijo el teniente coronel.

Manzanares ocupa su puesto como jefe de la base uruguaya desde noviembre de 2017 y desde su llegada constató que la amistad con los vecinos rusos en el hielo antártico era especial.

“Tenemos un lazo de amistad muy fuerte con la base rusa y su cultura, (…) si bien tenemos un idioma diferente, tenemos una forma de ser como seres humanos muy parecida”, aseguró Manzanares.

Según el jefe de la base uruguaya los rusos no necesitan avisar para visitar a Uruguay en la  Antártida. “Ellos vienen solos, entran al comedor y usan internet. Somos como una familia, todos los fines de semana recibo a personas de Rusia”, explicó.

El pronóstico de los uruguayos en la Antártida para la selección charrúa avizora que el equipo celeste dará pelea en octavos y no va a ser fácil ganarle. “Nosotros vemos un equipo muy compacto y fortalecido, no sé cuál será el resultado, pero sí consideramos que el equipo está bien afianzado”, comentó Manzanares.

El mes de junio dio inicio al invierno en la Antártida y aunque las temperaturas ya han helado todo alrededor, los uruguayos dicen “pasarla bien”, a lo que ayuda mucho seguir el Mundial de Rusia.

“Los movimientos [en invierno] son más limitados, pero se lleva una vida normal. La actividad científica ya no está, porque en nuestro caso termina en el mes de mayo, entonces estamos abocados en tareas de mantenimiento y o de posibles emergencias”, contó el jefe uruguayo.

No obstante, aseguró que la amistad entre rusos y uruguayos se enriquecerá en la Antártida durante este invierno de Mundial y servirá para calentar los ánimos en cada tope.

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