ME-O y Longueira inhabilitados para votar

El ex candidato presidencial, Marco Enríquez-Ominami, está a la espera de la realización del juicio oral por el caso OAS, en el que se encuentra imputado por fraude de subvenciones.

Este viernes se conoció que el ex candidato presidencial Marco Enríquez-Ominami se encuentra inhabilitado para votar, en una situación similar a la del ex ministro Pablo Longueira (UDI).

La situación se explica debido a que ME-O está a la espera de la realización del juicio oral por el caso OAS, en el que se encuentra imputado por fraude de subvenciones. Además, fue formalizado como facilitador de la emisión de 36 facturas ideológicamente falsas a SQM Salar y otras dos a Soquimich por cerca de $420 millones. Este caso se encuentra en etapa de preparación de juicio oral.

La situación truncaría sus aspiraciones de competir como carta presidencial a La Moneda por cuarta vez. Además, su jefe de campaña, Cristián Warner, se encuentra en la misma situación. Según consigna LaTercera, el ex candidato se enteró ayer de la situación y se trata de una modificación reciente ya que sí pudo sufragar para el plebiscito del 25 de octubre.

El ex parlamentario declaró que “llevo seis años de investigación, seis años sin juicio, seis años sin condena, claramente existe una vulneración al derecho a ser juzgado en un plazo razonable”. En tanto, desde su defensa señalaron que agotarán todas las instancias para revertir la inhabilidad.

CASO LONGUEIRA

En el caso de Pablo Longueira Servel lo inhabilitó para votar y ser candidato a la presidencia de la UDI. El jueves, Pablo Longueira confirmó que el Servicio Electoral de Chile (Servel) inhabilitó su derecho a sufragio en las próximas primarias para gobernadores del 29 de noviembre, por lo que tampoco podrá ser candidato a la presidencia de la UDI ni ser parte de la Convención Constitucional.

La decisión se tomó en la antesala de la preparación del juicio oral del caso SQM, donde Longueira enfrenta una acusación por cohecho y delitos tributarios en carácter de consumados y reiterados.

A través de un comunicado, el ex ministro aseguró que en los últimos cuatro años han revisado sus correos electrónico, cuentas bancarias, su casa y oficina. “Me costaba pensar en otras formas más denigrantes de persecución y humillación. Hace más de dos años que se cerró la investigación, desde entonces clamo para que el Ministerio Público deje de rehuir el Juicio Oral y me den al fin la oportunidad de enfrentarlos”, dijo.