Mensaje de resurrección por el Monseñor Horacio Valenzuela

La Resurrección del Señor es la fuente de todas las alegrías humanas porque es la victoria del Amor sobre el pecado homicida  que  nos aparta de Dios y nos hace enemigos de los hermanos.

1.El futuro que estaba clausurado. Jesús lo abrió con su amor gratuito y fiel hasta el final. El amor de Cristo al Padre y a nosotros ha reparado el puente para que podamos atravesar a la vida plena.

2.Los pies adoloridos del Señor nos han abierto el camino para el encuentro entre nosotros para la paz en la reconciliación, la justicia y el perdón.

3.El cuerpo herido y resucitado de Jesús nos dice que la maldad, la injusticia y la violencia no tienen futuro.

4.¡Qué hermosa, qué luminosa  noticia para estos días oscurecidos por el crimen y la violencia ciega! ¡Cuánta esperanza nos regala esta noticia de que la fe y el amor son más fuertes que toda tragedia y maldad humana!

5.¡Cuánta esperanza derrama la Resurrección en el alma de todos,  pero especialmente en los que sufren pobreza, miseria, injusticia y abandono!

6.El Papa Francisco nos alimenta la esperanza con estas palabras: “Al final nos encontraremos cara a cara frente a la infinita belleza de Dios (cf. 1 Co 13,12) y podremos leer con feliz admiración el misterio del universo, que participará con nosotros de la plenitud sin fin. Sí, estamos viajando hacia el sábado de la eternidad, hacia la nueva Jerusalén, hacia la casa común del cielo…. La vida eterna será un asombro compartido, donde cada criatura, luminosamente transformada, ocupará su lugar y tendrá algo para aportar a los pobres definitivamente liberados.(L Si’ 243 )

7.Cuánta luz nos regalan estas palabras del Papa acerca del futuro más allá de la muerte. Palabras que nos comprometen a trabajar con valentía para acercar ese futuro por el amor, la entrega y la lucha por la dignidad de los hermanos y por el cuidado de la tierra.

8.Aunque por todas partes aparecen señales preocupantes de corrupción, injusticia, violencia e inseguridad, nuestra alegría es el sepulcro vacío; conocemos y tenemos el remedio.

9.“…Los cristianos insistimos en nuestra propuesta de reconocer al otro, de sanar las heridas, de construir puentes, de estrechar lazos y de ayudarnos «mutuamente a llevar las cargas». (Ga 6,2) (EG 67)

10.La vida eterna…No es posible imaginar en algo que nos dé más fuerzas para vivir y para luchar.

11.El amor de Dios ha vencido, la alegría es completa; ya sabemos a qué causa vale la pena entregarse con todas las nuestras fuerzas y capacidades. ” Nadie puede emprender una lucha si de antemano no confía plenamente en el triunfo”. (EG  84)

12.El amor de Dios removió la piedra, Señor está vivo y ya podemos arriesgarnos sin miedo a caminar por su camino “Por eso no tememos aunque tiemble la tierra y los cerros se desplomen en el mar… ¡Con nosotros está el Señor!”. (Salmo 46)

13.El futuro se abre con el amor de Dios que ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que ha resucitado al Señor. (Rom 5, 5)

Junto a la Madre del Señor que firme en la fe esperó el triunfo del amor de Dios, les deseo una muy Feliz Pascua a ustedes y a sus queridas familias.

Monseñor Horacio Valenzuela.

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