Neuroeducación una metodología que facilita al cerebro su función, aprender

Seminario en la Universidad Autónoma de Chile, Talca

TALCA.- La Neuroeducación aspira a estudiar en el aula los procesos neurocognitivos de aprendizaje y de enseñanza durante el diálogo entre maestros y alumnos, aunque ello por ahora no es fácil por razones tanto técnicas como culturales. Sin embrago, cada día nos acercamos a un nuevo modelo más inclusivo, flexible y con mejores resultados.

Implementación de estrategias de aprendizaje compatibles con el cerebro: BrainBasedLearning es el nombre de la charla realizada  por la Carrera de Pedagogía en Educación Básica de la Universidad Autónoma de Chile.

Dicha exposición estuvo a cargo del Magíster en enseñanza en inglés y especialista en Neuroeducación, Jorge Correa Rodríguez, quien  ha realizado variadas investigaciones en campo de la educación. Próximo a irse a realizar una investigación a la Universidad de Fukui, en Japón, gracias a una beca otorgada por el gobierno nipón y la embajada chilena, realizó su último seminario para los estudiantes de esta casa de estudios.

 La idea principal de la investigación desarrollada por Correa  fue llevar la biología del aprendizaje al aula, con algo más concreto, basándolo en dos grandes aspectos como lo son la inclusión de movimiento y el manejo del rol de la atención en la sala de clases.

Según Jorge Correa la aplicación de esta metodología resulta exitosa si logramos deshacernos de los paradigmas habituales de educación  y nos atrevemos a innovar  “el fin último es facilitar el aprendizaje cerebral de los alumnos en  la sala de clases, para lo cual se han generado múltiples estudios que buscan determinar que pasa a nivel neuronal cuando estamos aprendiendo.  Es así como hoy contamos con variadas herramientas que nos permiten aplicar mejores estrategias pedagógicas”.

Básicamente  debemos entender que el cerebro funciona de una manera determinada en todos los seres humanos, por tanto la aplicación de estas técnicas son transversales. Es decir, se pueden emplear desde la edad pre escolar hasta nuestros lugares de trabajo.

La estrategia planteada por Correa es simple, se basa  en el movimiento dentro la sala de clases con el fin  de que la actividad física permita  mayor llegada de oxígeno al cerebro y como consecuencia aumente la capacidad reflexiva, acrecentando la concentración. Este último punto es clave, porque está comprobado científicamente que nuestra capacidad cerebral no nos permite estar concentrados de manera eficaz durante más de 15 minutos.

 En este sentido y de acuerdo a los planteamientos del investigador, las clases de 90 minutos pedagógicos  que actualmente se realizan en la mayoría de los establecimientos educacionales de nuestro país, quedarían un tanto obsoletas. En efecto,  la Neuroeducación plantea la necesidad de tener  descansos cada 15 minutos que incluyan movimiento dentro de la sala de clases, permitiendo aumentar los niveles de concentración y aprendizaje.

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