Niños cruzando: Cultura vial para el regreso a clases

El momento de entrar o salir de clases puede transformarse en un verdadero riesgo tanto para los niños y adolescentes que se trasladan diariamente entre la casa y el colegio, como para los padres y otros conductores, que tienden a cometer acciones imprudentes en horas peak. La clave aquí es inculcar la prevención y el sentido de precaución.

Llegaron las clases y con ellas también los tacos y las multitudes transitando por las calles, sobre todo a las horas peak marcadas por el ingreso y salida de los niños del colegio. Es en dichos momentos en que el solo hecho de caminar o cruzar la calle puede convertirse en una amenaza para los escolares que se trasladan diariamente entre la casa y el colegio, y para los conductores.

Por lo mismo, “inculcar una adecuada prevención y cultura vial es una herramienta efectiva para evitar accidentes de tránsito en época escolar, logrando el sentido de precaución en nuestros hijos y también en nosotros, los conductores”, señala Carolina Navarrete, Directora de Asuntos Públicos  y RSE de la Mutual de Seguridad CChC.

En este sentido, la Directora de Asuntos Públicos y RSE, recomienda tener ojo con los siguientes consejos:

Con sus hijos:

Elija junto con ellos la ruta más conveniente y segura para la ida y regreso del colegio. Además, asegúrese de mencionarles que lo ideal es que no se salgan de esta ruta y, si lo van a hacer, que le avisen previamente.

Enséñeles a ser un “buen peatón” y que es su responsabilidad circular correctamente por la vereda, manteniendo siempre la alerta de lo que sucede a su alrededor, para poder reaccionar ante cualquier eventualidad.

Indíqueles que lo correcto es caminar siempre por el lado de la vereda más alejado de la calzada (y los autos), en caso de tropezar, perder el equilibrio o caer.

Recuérdeles que deben cruzar la calle solamente en cruces habilitados como “zona de escuela” o en las esquinas con paso de cebra manteniendo la atención y asegurándose que los automóviles o transporte se haya detenido antes de cruzar, siempre cuando el semáforo esté en verde y no venga ningún automóvil. De no encontrarse estos elementos, indíqueles que crucen de esquina a esquina –nunca a mitad de cuadra- una vez que se hayan asegurado que no viene ningún vehículo.

Recuerde constantemente a sus hijos que la calle no es una plaza de juegos o un parque, por lo que lo recomendable es que no efectúen juegos cerca de las calles de circulación de autos en su recorrido, ya que pueden tropezar con las otras personas en la vía pública o, incluso, llegar a ser atropellados, al no estar prestando la correcta atención.

Además, procure que sus hijos utilicen elementos reflectantes, por ejemplo, en la mochila, para que cuando transiten de noche, puedan ser vistos por los automovilistas o ciclistas.

Aconseje a sus hijos no transitar por la vía pública con audífonos, ya que ello puede contemplar riesgos innecesarios, como no escuchar una bocina o cualquier otro peligro que se presente.

Por último, sea un buen ejemplo siempre que transiten por la vía pública junto a sus hijos. Aunque le enseñe, el niño siempre imitará sus acciones, sean estas buenas o malas.

Ud. como conductor:

Utilice siempre cinturón de seguridad y, si viaja con pasajeros, procure que todos ellos también lo hagan. Si viaja con niños, recuerde que siempre deben hacerlo en el asiento trasero y, si son muy pequeños, en una silla especial adecuada para su estatura y peso.

Considere además que en las cercanías de los colegios, temprano en la mañana y durante el horario de salida el flujo vehicular se incrementa notoriamente, provocando un retraso del tránsito que puede exasperarlo y alterar su capacidad para evaluar adecuadamente una situación. Por ello, procure andar con tiempo y, si por alguna razón se encuentra con situaciones que afectan su calma, recuerde que el bienestar e integridad física suya, de sus pasajeros y de los peatones es importante.

En este sentido, maneje a la defensiva también de los peatones, sobre todo si son niños.

Aunque estos debieran transitar adecuadamente por la vereda y cruzar sólo en los lugares habilitados, no dé por hecho que esto siempre será así.

No haga maniobras arriesgadas y no maneje a alta velocidad cerca de colegios, para evitar atropellos de estudiantes y padres que, apurados, pudieras tropezar o caer accidentalmente a la calzada.

En cuanto al transporte escolar:

Escoja aquel que esté inscrito por el Registro Nacional de Servicios de Transporte Remunerado de Escolares y, de preferencia, uno que esté recomendado por el colegio al que va su hijo. Verifique si cuenta con el sello virtual conductor seguro de Conaset.

Considere que los requisitos establecidos para el transporte escolar contemplan contar con la revisión técnica al día y no tener más de 18 años de antigüedad, contar con una luz intermitente visible en el techo que  se utiliza cuando los niños suben o bajan del furgón y contar con un letrero triangular que señale “Escolares”.

Procure que el recorrido no tenga una duración mayor a una hora. Recuerde que los furgones  que trasladan lactantes y menores de 5 años tienen que tener un asistente.

Asegúrese que el furgón no lleve más niños de la capacidad establecida por el vehículo  y que cada niño cuente con su cinturón de seguridad. Para vehículos fabricados después del 2007, esto es obligatorio.

Certifique que el furgón escolar es  manejado por un conductor con licencia clase A1 y que cuenta con el seguro obligatorio para accidentes de tránsito. También puede solicitar un certificado de antecedentes  para comprobar idoneidad moral y un registro de conductor, para revisar sus infracciones de tránsito.

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