No + Sename

“No + Sename” es una frase que ha sido frecuente utilizada durante las últimas semanas en pancartas, intervenciones, rayados y consignas.

No es fácil en periodo de efervescencia conversar, razonar acerca del significado y sentido de todo lo que se dice, es por ello que me parece pertinente profundizar en este llamado. Qué significa, qué representa y a quiénes impacta el “No + Sename”.

Si cuando decimos “No + Sename” estamos diciendo no más desprotección para la infancia y adolescencia vulnerada, no más precariedad, no más falta de oportunidades, no más discriminación, no más ausencia de salud mental, no más personal no idóneo, no más mal trato y un largo etc., sin duda que es un llamado que compartimos y más que eso estamos trabajando y ocupándonos intensamente, partiendo por reestructurar el sistema de cuidados alternativos, tanto en el ámbito residencial como de familias de acogida, así como implementando una mejor oferta en los programas ambulatorios. En materia residencial, la primera gran tarea ha sido trabajar en el cierre de los conocidos como Centros de Administración Directa (Cread), para transformarlos en residencias familiares, lo que ya hemos podido concretar en la región de Valparaíso con el cierre del Cread Playa Ancha y la apertura de cuatro residencias, y en la región Metropolitana con la apertura de tres nuevas residencias que dan inicio al cierre de Galvarino y Pudahuel. Cerrarlos y transformarlos en residencias familiares es sin duda un profundo cambio en la mirada respecto a cómo el Estado entiende el cuidado, protección, reparación y restitución de derechos de los niños, niñas y adolescentes que han sido gravemente vulnerados en sus derechos más fundamentales.

Si cuando decimos “No + Sename” se trata además de cambiar/mejorar modelos de atención, calidad de los programas, diseño, presencia y pertinencia territorial, oferta del intersector, especialmente de salud y educación, institucionalidad, legislación, coordinación con tribunales de justicia, perfil técnico y profesional y otro largo etc., por supuesto que son esos los cambios que nos movilizan y comprometen día a día.

Si cuando decimos “No+Sename” estamos diciendo no más estigmatización, también es un llamado que compartimos. Sin embargo, en estas semanas de crisis social que ha vivido el país mucho se ha hablado de “los niños del Sename” quienes son estigmatizados a ratos como delincuentes, a ratos como encapuchados y casi siempre como si se tratara de una población “perdida”.

En este sentido vale la pena, y es de toda justicia, aclarar que de los 195 mil niños, niñas y adolescentes que han estado vinculados a la red de Sename en el transcurso de este año, ya sea en el ámbito de protección de derechos o de justicia juvenil, son menos de mil quienes han sido detenidos a propósito de los hechos de desorden, violencia y desmanes en este período de contigencia país, lo que representa un 0,5% del total.

Afirmar entonces que son “los niños del Sename” actores principales en los destrozos de las ciudades, es al menos una exageración por no decir que es derechamente información falsa. Efectivamente, un porcentaje de ellos ha estado involucrado en situaciones relacionadas a la contigencia y esto nos tiene que movilizar y cuestionar, pero no nos puede llevar a hacer afirmaciones generales y estigmatizantes respecto a los niños, niñas y adolescentes que por lo demás son los más vulnerados de nuestra sociedad.
Tengamos cuidado con las generalidades y el uso de las palabras. Critiquemos, cuestionemos y denunciemos, pero seamos responsables cuando esas críticas y denuncias pueden generar nuevas vulneraciones hacia quienes justamente estamos llamados a proteger.

“No + Sename” debe ser una consigna que nos llame a trabajar juntos por un mejor sistema de protección y cuidado para la infancia más vulnerada de nuestro país.

Susana Tonda
Directora Nacional del Sename

 

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