Nuevo diácono para la Iglesia de Talca

Mons. Horacio Valenzuela presidió la celebración eucarística de ordenación diaconal del estudiante del Seminario San Pablo de Rauquén, Jaime Echeverría Álvarez, en la tarde del domingo 09 de noviembre en la iglesia catedral de Talca.

TALCA.- En la oportunidad Jaime fue acompañado por sus familiares y amigos, numerosos sacerdotes y diáconos, y también varias personas de la parroquia de Molina en la que está sirviendo en la actualidad.

Luego de la solicitud del rector del Seminario, padre Patricio Espinoza Núñez, para que Jaime fuera ordenado diácono, se dio paso a la homilía del obispo. “Jaime, en este día de fiesta para nuestra Iglesia diocesana le damos gracias sentidas al Señor que te llamó a seguirlo. Gracias por el eco que encontró en tu corazón esa invitación de Jesús. El mismo Jesús te ungirá hoy con el óleo de la alegría, para que seas ministro de esa alegría en medio del pueblo por medio de su Espíritu. Damos también gracias por todos los que colaboraron para que el llamado de Jaime fuera oído, acogido en su corazón y seguido; gracias a la familia en primer lugar, a los hermanos sacerdotes que te han ayudado a descubrir la hermosura de la vocación, a las religiosas y comunidades cristianas que te han acompañado con la oración”, destacó mons. Valenzuela.

Más adelante el pastor recordó el servicio del diácono, “él está llamado a servir junto a la fuente donde Cristo mismo reparte el amor de Dios, ese amor de Dios que transmite su vida. Cristo es el templo consagrado desde donde sale el agua en todas direcciones, el agua que hace posible la vida, que da frutos para alimentarse. El diácono es servidor del agua viva, es un aljibe de agua viva para llevarla a todos los sedientos, a todas las situaciones, en todas las direcciones (…) el agua es Cristo Jesús que se nos da en la Palabra de Dios, en la Eucaristía y en el amor comprometido con los últimos de nuestra sociedad”.

“La vida de Dios es agua que corre y que hace correr. La Palabra de Dios, la Eucaristía y los sufrientes siempre nos impulsan a salir y a correr. No se puede escuchar la Palabra, celebrar la Eucaristía y quedarse quieto, tranquilo, indiferente, satisfecho. Todos los santos han sido misioneros, inquietos, solidarios, transformadores del mundo (…) Jaime, en la amistad con Jesús se llenará tu corazón del amor inquieto y creativo que cambia y hace florecer el mundo”, enfatizó el obispo de Talca.

Posteriormente, se dio paso al momento de ordenación en que Jaime se postró en el altar mientras se cantaban las letanías. Después mons. Horacio Valenzuela impuso las manos en la cabeza del nuevo diácono, gesto que fue seguido en silencio por todos los asistentes. Al concluir este momento la mamá de Jaime, Marta Albornoz, le colocó la estola diaconal. Además, el obispo le hizo entrega de los libros del Evangelio y le dio el saludo de la paz, terminando con un gran aplauso de toda la asamblea.

Antes de finalizar la celebración Jaime Echeverría agradeció en primer lugar al obispo, al seminario, sacerdotes y a su familia por la compañía en todo este tiempo: “Gracias a Dios por este don que le regala a su Iglesia, la vida de un joven que consagra todo a este servicio, un servicio que está marcado en el anhelo de tanta gente que quiere conocer a Dios”.

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