Párroco de Villa Prat: “En la iglesia en la que estoy no es la de Jesucristo”

En conversación emitida anoche por “Informe Especial”, Sergio Díaz criticó duramente a la iglesia y a su superior, Horacio Valenzuela.

SANTIAGO/VILLA PRAT.- En horas de la noche de ayer martes 26 de junio, el programa periodístico “Informe Especial”, de TVN, estuvo dedicado a los casos de abusos sexuales al interior de la iglesia católica chilena.

En el capítulo llamado “Abusos, sotanas y encubrimientos”, entre quienes dieron sus testimonios en cámara se encuentra el párroco de la localidad de Villa Prat, Sergio Díaz, quién a su modo lanzó duras críticas a lo que sucede al interior con los ministros de la iglesia católica nacional.

Uno de sus primeros dardos fue al señalar que, en el caso de una de las víctimas, “conozco a Gonzalo, estudiamos juntos en el seminario, él me dijo ‘el obispo no me contesta ni Fuentealba tampoco le contesta, estoy cansado, ¿qué puedo hacer? Me dijo. Cuando yo escucho eso, perfectamente me podría haber hecho el ‘hueón’ (sic) y le dije ‘tu por contarme a mi, yo soy parte de eso”.

Más tarde, el sacerdote precisó que “fuimos a ‘Conti’ (sic) y nos juntamos con él, contándome todo el drama. Ahí dije ‘si Gonzalo fuera más agallado, enfrenta al obispo’; pero como los curas tenemos la mentalidad que los obispos son dioses, que un tipo que Dios lo colocó… no pues, el tipo es sacado de un hermano (en la fe), ¿cómo va a ser Dios? Si es fácil darse cuenta (de eso)”.

Posteriormente, comenta como fue que trató de contactar al obispo de Malta, Charles Scicluna, con el fin que conociera de este caso. “¿Sabes? Me constató a mí que cuando un cura le dice a un obispo monseñor, ese cura ‘cagó’ (sic). Es lo mismo cuando un empleado, un inquilino, le dice patrón, pues quién trata de patrón está dispuesto a hacer lo que esta persona diga”.

Díaz se califica como “un tipo de campo, gracias a Dios, pero no soy nada de ‘hueón’ (sic), ¿me entiende?” señala al periodista que estaba con él. “Siempre ha sido muy valiente mi vida -continua su relato-, he tenido problemas graves con empresarios, con políticos…; mira, ¿han ‘metido las patas’? Claro que las han metido”.

“Soy de la iglesia de Manuel Larraín. Carlos González Cruchaga, del padre Hurtado, del ‘huaso’ Correa, Agustín Vial…, son curas que tengo encarnados en mi vida, son tipos ‘con olor a oveja’”, expresa Díaz profundamente emocionado.

Lo anterior fue chocante, pues al despertar a una iglesia que realmente no lo es, “una iglesia apitutada, de elite, el Papa le sacó la cresta a los obispos, el Papa… Yo a veces pienso, y me duele decir esto: en la Iglesia en la que yo estoy no es la de Jesucristo (…). Pero, ¿cómo un obispo no va a ‘cachar’ (sic) esto? No, ellos están ‘cagados’ (sic) de la cabeza. No aman a la gente, no aman a los pobres, eso me duele a mí”, expresa el sacerdote ya con lágrimas en los ojos.

“Estoy herido, que toda esta pedofilia nos aleje más a los pobres, que nos aleje de la gente. La riqueza de la iglesia son los pobres, esa es nuestra riqueza. Jesucristo es maravilloso, es mi vida ‘poh’ (sic), ¿de dónde saco fuerzas? De ellos, pues”.

Más adelante, agrega que él fue uno de los primeros en conocer los sucesos de la iglesia de El Bosque, donde Fernando Karadima era párroco, debido a que los padres de James Hamilton frecuentaban la zona del Maule, enterándose así de los abusos del cuestionado sacerdote, por lo que pidió hablar con Francisco Javier Errázuriz, pero “no se llegó a acuerdo”, pero sí en un viaje entre Licantén y Santiago.

“Oiga Padre -le expresó Díaz a Errázuriz-, quiero que nos juntemos con los chiquillos”. La respuesta del arzobispo de Santiago fue solamente “pregúntele al padre de ‘Jimmy’ (James) porqué me odia tanto, y después me cuenta”, entregándole Díaz después el nombre del cura abusador, pero no del niño afectado. “Averigüe ahora usted, de ahí me cuenta”, le respondió esa vez a Errázuriz, no sabiendo más de él hasta la fecha.

“Todos los obispos de Chile tienen responsabilidad, todos. Incluyendo nosotros los curas”.

Sobre el Francisco señaló que “el viejo es bravo, pidió pruebas y se las dieron. Metió las patas, la ‘cagó’ (sic). Pero los obispos no hacen ningún mea culpa, nada de nada. Están ‘cagados’ (sic)”.

Solicitó el párroco de Villa Prat al Nuncio Apostólico, Ivo Scapolo, “que se vaya, y pida perdón primero. Que sea hombre y pida perdón a la iglesia, a Chile, a Jesucristo y a los pobres. Todos, incluyendo los curas, pedir perdón a las víctimas cuanto antes. Si el Papa nos enseñó a pedir perdón, ¿estos carajos? Como si nada, es cosa de ver como se reían por la tele, parecían que iban de vacaciones. Deben irse todos, todos. Francisco Cox, ¿dónde está escondido? En Alemania, en un convento. ¿Cómo pueden ser tan ‘maricones’ (sic) los obispos de Chile? ¿Cómo pueden soportar eso? Ningún cariño por las víctimas”.

“Karadima nos hizo mucho daño, Sodano mucho daño… pucha el hombre carajo. Pucha que pena que nos hizo muchos daños a Chile, destruyendo a la iglesia, como una mafia”.

Recordó Díaz una vez que vino Jaime Coiro, vocero de la iglesia chilena, que fue a Talca a hablar de pedofilia. Sentado junto al obispo Horacio Valenzuela, Díaz preguntó “¿Qué se hace con una persona que miente, que descalifica a las víctimas, una persona que está al lado mío (obispo Valenzuela)? Casi se murió, no me explicó y hasta ahí no más llegamos”.

Finalmente, el párroco se refirió a la homosexualidad en la iglesia. “Si queremos sacar a los homosexuales de la iglesia, nos vamos a quedar sin curas. (…) Se debe transparentar el homosexualismo en la iglesia; ya lo dijo el Papa al decir que ‘si Dios te hizo así, Dios te quiere así’. Nuestra cultura es muy ‘cartuchona’ (sic), nos cuesta dar el paso porque son personas, hijos de Dios”.

Si desea ver los dichos de Sergio Díaz en Informe Especial, puede verlo haciendo clic aquí.

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