¿Quiere ser un honorable diputado(a)?

A continuación sepa cómo encarnar usted las ideas de la ciudadanía en el parlamento.

2017 es un año de definiciones electorales, que se materializara en cuatro votos de representación popular, ya sea presidencia, senatorial, diputación y consejeros regionales. No obstante, es el poder legislativo el que tendrá un cambio significativo tras el fin del sistema binominal al proporcional, lo que se materializa en el aumento de parlamentarios, pasando de 120 diputados a 155 honorables y de 38 senadores a 55 representantes de la cámara alta.

Quizás usted, sí usted que ahora lee mi opinión, es uno de los tantos trabajadores que  pide que legislen en la subida del sueldo mínimo ya que gana menos de 350 mil pesos líquidos, de los cuales seguramente gasta 20 mil pesos al mes en micro, no me cree?, calculemos: el pasaje de micro cuesta en Talca 500 pesos, de los que usted debe realizar dos viajes desde su casa al trabajo y viceversa, en dichos trayectos, usted diariamente gasta 1000 pesos, y si lo multiplica por los cinco días de la semana, tendrá el resultado de 5 mil pesos, lo que a su vez multiplica por 20 y que dará por resultado los 20 mil pesos, y eso que no estamos sumando el gasto de su pareja e hijos.

Quizás usted representa al 58% de electores que no fue a votar en las elecciones del 2013, es decir usted es parte de los 13.573.000, que por enojo “contra los mismos de siempre o los frescos de raj…”, flojera, caña, paseo, enfermedad, o simplemente porque no le interesa se desistió de cumplir con su derecho y obligación cívica. De esa manera con su no voluntad de sufragar, usted sirvió en bandeja los cargos de representación popular.

Quizás usted, comparte profundamente contar con pensiones dignas y terminar con la usura de las AFP, a ello también súmele su deseo de tener parlamentarios que sirvan a un interés colectivo y que no se sirvan de usted, y que tengan la valentía de poder afrontar a las grandes empresas que tienen mes a mes su dinero para su futura jubilación. Pues bien, le tengo una buena noticia!, es año de elecciones y usted podrá decidir críticamente quién quiere que lo represente en alguna medida en el parlamento, para ser más especifico en la cámara de diputados.

Quizás usted, convoca mi nombre en un rosario digno de orar en la Basilica de San Pedro (podrá encontrar mi nombre al final de la columna), o bien me encuentra algo de razón en lo ya expuesto arriba. Ahora, que cuento con su atención, le cuento el por qué de la buena noticia. Sabía usted que para ser candidato a diputado debe tener 21 años de edad cumplidos, cuarto medio aprobado y residir en la región a que pertenezca el distrito electoral correspondiente, durante un plazo no inferior a dos años. Con esos requisitos usted podría ser parte de los honorables.

Quizás usted, se pregunta qué significa ser honorable diputado y qué ganaría siéndolo?, si usted se anima a competir en la elección sería parte del 5% más rico del país, según Fundación Sol, y ganaría 40 veces más que sueldo mínimo de nuestro querido país, lo que se traduce en un sueldo bruto de 9.121.806 pesos, y por si fuera poco tendría una asignación de 840 mil pesos en combustible, 48 pasajes de avión de ida y de vuelta al año y 12 pasajes al extranjero.

Quizás usted, al igual que el primer ejercicio del gasto mensual de micro, se pregunta cuánto cuesta un diputado al mes. Para evitar que se distraiga con la calculadora, le haré la suma yo!, el costo mensual es de 300 millones de pesos. Ahora, si quiere saber cuánto es el costo de funcionamiento de la cámara de diputados al mes, es de 3.900 millones de pesos, y para el próximo año será de 5.100 millones de pesos al mes.

Quizás usted, se pregunta qué tendría que hacer si es electo(a) diputado(a), tendría que participar en las tareas de legislar, representarnos a todos y de fiscalizar. Es probable, que diga “cómo si fuera fácil”, pues bien es esa actitud que hace que nuestra democracia sea representada por gente en la que usted vocifera rechazo y la que podrá seguir en ese escaño hasta que usted no tome una posición crítica de su futuro candidato.

Supongamos, que usted comparte en gran medida lo expuesto en mi columna de opinión dominguera, y decide dejar ese proceso a otra persona que quizás si represente lo que usted busca. Pues bien, tiene la oportunidad de poder apoyar ideas renovadas e inclusive ahora que lo recuerda votar por alguien joven, más que mal ya es tradición en Chile, “necesitamos gente joven”, pues sea consecuente y busque esa opción, tiene plazo para decidirse hasta el 19 de noviembre. De usted depende seguir haciendo carne los dichos “venden la pescá, puras promesas, se aparecen pal puro voto”, o cambiarlos por un honorable diputado que represente fielmente el contrato social con usted, y quién sabe si en una de esas ese candidato X se encuentra disponible para legislar en la baja salarial de los parlamentarios.

 

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