SAG cerró barreras sanitarias en el Maule

Para prevenir el ingreso de enfermedades exóticas por zonas limítrofes el Servicio realiza anualmente un intenso monitoreo en los campos de pastoreo cordilleranos.

TALCA.- El pasado 25 de mayo, y producto de las condiciones climáticas, el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) de la región del Maule cerró la última barrera sanitaria, ubicada en el sector de El Melado, dando por finalizada la temporada de veranadas 2017–2018 en los distintos campos de pastoreo cordillerano (CPC).

La actividad se había iniciado el pasado 11 de octubre, fecha desde la cual funcionarios del Servicio se establecieron en los distintos puntos de control sanitario con el fin de vigilar el traslado de animales hacia las zonas cordilleranas durante el período estival. La región del Maule posee 114 campos de pastoreo cordillerano bajo control, los cuales son supervisados e inspeccionados por el SAG de acuerdo a la normativa de trazabilidad animal vigente.

Cabe destacar que la región del Maule cuenta con 6 barreras sanitarias: Los Maitenes en los Queñes, y Las Trancas pertenecen a  la provincia de Curicó; La Mina a la provincia de Talca;  y La Balsa, Achibueno y El Melado a la provincia de Linares.

La apertura de estas barreras significa la instalación oficial de funcionarios SAG, con el fin de controlar el correcto uso de formularios y la documentación correspondiente para todos los rebaños que suben hasta la cordillera en busca de talaje para alimentación segura.

La masa ganadera a nivel regional que sube a CPC alcanza las 98 mil cabezas, y una gran cantidad se concentra en la provincia de Linares, con 53 mil animales aproximadamente. De ellos, 25 mil son controlados por funcionarios SAG en la barrera sanitaria El Melado, transformándose en la más importante a nivel nacional debido al significativo número de animales que transita por ella.

Andrés Arbizu, Encargado Regional de Protección Pecuaria del SAG, señaló que “el trabajo que el Servicio realiza en cordillera cumple con dos labores fundamentales como son el mantener la trazabilidad de los animales, lo que significa que cada ejemplar que cruce por una barrera SAG debe ir marcado por un dispositivo de identificación individual (DIIO), el cual es supervisado por el personal en el control sanitario; además del cuidado de la sanidad animal, lo cual se ejecuta a través de constantes revisiones en cordillera para identificar posibles focos contagiosos en estas zonas, evitando infectar a ganado que se encuentre en los llanos de la región”, detalló.

La apertura para la próxima temporada de veranadas 2018–2019 está programada para el mes de septiembre, aunque está sujeto a las condiciones climáticas imperantes en la cordillera maulina.

Los campos de pastoreo cordillerano o veranadas se ubican entre las regiones de Coquimbo y de La Araucanía, y son predios utilizados como recurso pastoril durante la temporada estival por el ganado proveniente del valle central y de la precordillera de dichas regiones.

Estos predios limitan en varios puntos con Argentina, característica que los convierte en zonas de riesgo de introducción de enfermedades exóticas producto del contacto potencial entre los animales de ambos países.

Por este motivo el SAG implementó, hace más de una década, un programa para mitigar este riesgo sanitario mediante la elaboración de la Estrategia de Prevención de Introducción de Enfermedades Exóticas en Campos de Pastoreo Cordillerano, la cual comprende cuatro mecanismos: Sistema de Vigilancia Epidemiológica, Sistema Cuarentenario, Laboratorio de Diagnóstico y Sistema de Vigilancia en Frontera.

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