Se realizó a puertas cerradas cónclave de sacerdotes pertenecientes a la diócesis de Talca

En la reunión realizada en Curicó los sacerdotes sostuvieron un encuentro con Obispo Valenzuela, quién se retiró del lugar sin responder a la prensa ni tampoco de lo tratado con los párrocos de las provincias de Curicó y Talca.

CURICÓ.- A puertas cerradas, pero no exento de polémicas, se realizó ayer 23 de mayo en el edificio que alberga al Seminario San Pablo de Rauquén una reunión sacerdotal de la diócesis de Talca, dirigido aun por el cuestionado obispo Horacio Valenzuela -quién recordemos presentó junto al resto de los obispos chilenos su renuncia al Papa Francisco, siendo Su Santidad el que tenga la última palabra de aceptarlas o no-, y los sacerdotes a su cargo en las provincias de Curicó y Talca.

La casona, que en su momento también formaba sacerdotes, salieron la mayoría de los participantes en este encuentro de manera reservada y sin hacer declaraciones a la prensa, incluyendo al mismo obispo Valenzuela que se escabulló del lugar sin dar declaraciones a las inquietudes de los periodistas presentes.

Uno de los participantes fue el párroco Pepe Abarza, de Curicó, quién señaló que han sido momentos “horribles, dolorosos, con vergüenza, en fin que creo es importante limpiar”.

Por su parte el Sacerdote Luis Alarcón precisó que también se abordó la renuncia presentada por los obispos ante el Santo Padre, indicando “que será el Papa quien dirá, el Papa tendrá que decir en su momento, y por eso es que estamos todos a la expectativa”, lo que fue complementado por el Padre Cristian Avendaño, que el Obispo Valenzuela está “tranquilo con esa disposición que tiene el pastor ante lo que el Santo Padre le pueda pedir”.

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