Seminario en la U. Autónoma abordó el sistema de desarrollo profesional docente

Jornada revisó los alcances de la Ley 20.903 que comenzó a regir el año pasado y que centra sus esfuerzos en mejorar la calidad de la formación inicial de los profesores.

El Sistema Nacional de Desarrollo Profesional Docente tiene como objetivo dignificar la docencia, apoyar su ejercicio y aumentar su valoración para las nuevas generaciones.

La implementación de esta ley comenzó el año pasado y finalizará en el año 2026, en un proceso que busca mejorar las condiciones para el ejercicio docente, a través de una nueva escala de remuneraciones acorde a distintas etapas de desarrollo profesional, un aumento de horas no lectivas para el adecuado desempeño del docente de aula, y nuevas exigencias para ingresar a las carreras de pedagogía, permitiendo además el fortalecimiento de la formación inicial, entre otros aspectos.

Esta fue la temática que se abordó en un seminario organizado por la carrera de Pedagogía en Educación Básica de la Universidad Autónoma de Chile, con la participación de la Dra. Alejandra Silva, coordinadora del Área de Formación Inicial Docente del Centro de Perfeccionamiento, Experimentación e Investigaciones Pedagógicas (CPEIP) del Ministerio de Educación.

La experta dijo que la Ley 20.903, que crea este nuevo sistema, tiene implicancias para la formación inicial puesto que aborda la temática desde el ingreso a la universidad con algunas distinciones importantes como el aumento del puntaje como requisito para poder ingresar a estudiar pedagogía a 500 puntos como mínimo, estar en el 30 por ciento superior del ranking del establecimiento o haber aprobado un programa PACE. “Si bien se pensaba que este aumento de los requisitos iba a disminuir la matrícula, eso no fue así. Por el contrario, fue un incentivo mayor y tenemos hoy un 16 por ciento más de matriculados en pedagogía que cumple con estos requisitos mucho más exigentes. Creemos que eso es producto del incentivo que genera el sistema de desarrollo profesional docente y la carrera”, explicó Silva.

Asimismo, resaltó que se generaron dos dispositivos importantes para la formación. Por un lado, nuevos estándares obligatorios, que serán las pautas mínimas a cubrir por las universidades, y por otro lado, la implementación de un sistema de evaluaciones diagnósticas, que incluye pruebas al inicio de la formación y luego en el penúltimo año de estudio, de manera de mejorar las competencias que presenten debilidades.

Al respecto, la Decana de la Facultad de Educación de la Universidad Autónoma de Chile, Magíster Mónica Morales, indicó que la institución ha estado trabajando con los equipos directivos de las carreras para que vayan internalizando lo que significa esta ley, las proyecciones que tiene, los desafíos que trae para las facultades de Educación. “Esta instancia es tremendamente importante para nuestros estudiantes, pues para ellos, una vez que egresen, habrán cambiado muchas cosas en el ejercicio de su profesión, desde el sueldo, la obligatoriedad de evaluarse, el acceso a distintos tramos de la carrera profesional docente. Esto trae muchos desafíos para nosotros, pero ya llevamos un proceso largo con carreras acreditadas por un importante período, lo que indica que estamos en un muy buen pie dentro de estas políticas públicas que hoy se están lanzando”, dijo la autoridad universitaria.

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