Trabajadoras Agrícolas de Temporada se certificaron como “Monitoras en Salud Ocupacional”

61 mujeres de la región del Maule.

TALCA.- Brunilda  Martínez,  viajó  desde Curicó a buscar su certificado.  Con esfuerzo,  ha  criado a sus  dos hijos,  dedicándose  por más de  20 años al trabajo agrícola.  Actualmente,    ha creado un emprendimiento de  moras híbridas.

Ella es una de las 61 mujeres trabajadoras agrícolas  de temporada,  procedentes   de las cuatro provincias de la región,  que  demostraron su interés y sus ganas de aprender, logrando certificarse como  “Monitoras en Salud Ocupacional”,  aprendizaje personal y  también para difundir entre sus pares. “Le voy a poder decir a las señoras sus derechos, sus obligaciones, sus responsabilidades, más que nada en su persona,  porque nosotros tenemos que cuidarnos, más que nada entonces tenemos que enseñar  a nuestras mujeres a que se cuiden, que cuiden su integridad”, sostuvo  una emocionada Brunilda.

Un trabajo integral de la Unidad de Salud ocupacional de la Seremi Salud del Maule, en donde, profesionales psicólogos, kinesiólogos  y   prevencionistas de riesgos  junto  a instituciones públicas como CORFO, INDAP y Seremi de Agricultura, lograron dar forma a un  proyecto  de inclusión, igualdad  y crecimiento personal, así lo sostiene, Carlos Concha, Encargado de la Unidad de Salud Ocupacional. “Hay mujeres que son trabajadoras de temporada pero además viven en sectores muy alejados y eso ha sido lo valioso de esta actividad, porque ellas no tienen acceso a estas actividades de manera muy fácil, por lo tanto,  hemos dispuesto con apoyo de nuestra Seremi  de todos los medios, movilización, devolución de pasajes, para que estas personas puedan acceder a este tipo de capacitación”.

Una a una fueron recibiendo sus certificados,  en ceremonia efectuada en Casino Talca, donde la Seremi de Salud, Valeria Ortiz y el Gobernador de Talca, Oscar Vega  fueron los anfitriones,  destacando a Carolina Mondaca, proveniente de  Curanipe,  madre de tres hijos  y temporera de frutillas  cortina,  que independiente de las dificultades económicas o de tiempo,  tuvo la  iniciativa de  perfeccionarse. “La capacitación me pareció bien, me gusto, me sirvió harto para aprender más. El tema que más me gusto fue con la salud, de las enfermedades cuando uno trabaja y los riesgos que corre uno trabajando”, dijo la trabajadora.

Fue la certificación de las mujeres del mundo rural,  representantes de las cerca de  20 mil que trabajan en nuestra región en modalidad de trabajo temporal, un aporte al empoderamiento  de sus derechos y deberes, un cambio cultural  para las trabajadoras,   una  verdadera escuela de forma integral.

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