Trabajadores del Estadio Fiscal rescataron al Cristo Obrero

A pocos metros, en el acceso a la tribuna oficial fue instalado en 2014 una obra de arte que donó el artista argentino Alejandro Marmo, fundador de la iniciativa “el arte de las fábricas”.

TALCA.- Con la ampliación del Estadio Fiscal de Talca de 8.300 a 16.000 aposentadurías, hubo que realizar un barrido a una serie de elementos que se encontraban en el terreno por donde debía extenderse la nueva infraestructura.

Particularmente fueron sacados de cuajo los centenarios eucaliptus que caracterizaron el codo del sur del recinto. Esto porque el Estadio fue rediseñado como una “herradura”, por lo cual en aquél sector había que levantar una galería ovalada.

A pocos metros, en el acceso a la tribuna oficial fue instalado en 2014 una obra de arte que donó el artista argentino Alejandro Marmo, fundador de la iniciativa “el arte de las fábricas”.

Se trata del Cristo Obrero, imagen en fierro retorcido y añosos tablones de madera que tuvo el estadio antiguo y que fueron recogidos como escombros que generó el terremoto que sacudió a gran parte del país para el 27/f.

El proyecto respondía a la simbología de la Iglesia que “mira al sur”. Integra al trabajador con participación colectiva y fomenta el trabajo de inclusión social a través del arte. Desde aquél día muchos llegaron a pensar que los constantes fracasos deportivos que han mantenido a Rangers en los torneos del ascenso, podrían tener un supuesto origen en esa imagen.

Un trabajador del Estadio lo contó “muchas personas nos decían que había que eliminarlo. Nosotros no creemos en esas cosas. Le pedimos a la empresa que no lo botaran, así que le buscamos un lugar. Lo instalamos a la salida del antiguo Cendyr, detrás de la antigua galería. Ahí no molesta a nadie. Lo cuidamos y le pedimos todos los días que nos cuide a todos”.

En efecto, el Cristo Obrero del artista Alejandro Marmo fue levantado en un espacio de uno de los jardines, siempre mirando hacia el sur. Por ahí transitan a diario deportistas y entrenadores para ir a entrenar tenis de mesa, judo, taekwondo, yoga, gimnasia entretenida y los mismos trabajadores por la ampliación del Estadio Fiscal.

El Cristo Obrero mantiene su placa y transmite paz. Quien pase por ahí y lo ve, siente que es tocado su corazón. Los materiales que utilizó el escultor representan la vida del pueblo. En ese lugar el Cristo Obrero está tranquilo y no molesta a nadie. No lo pueden apuntar como el causante de un resultado adverso.

Toma vida silenciosa entre los nobles trabajadores del Estadio a quienes este acto de conservación y protección les ha reforzado su Fe por sobre las inexplicables pasiones que desbordan cualquier pensamiento que busque justificar un fracaso deportivo.

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