Unidad de diálisis y trasplante del hospital de talca “estamos disponibles las 24 horas”

Los procedimientos generan lazos profundos entre el equipo y los pacientes.  Hay trasplantados que llevan 30 años con su nuevo órgano.

TALCA.- María Angélica Araneda vive en San Clemente y lleva 16 años dializándose como paciente de la Unidad de Diálisis y Trasplante. Dice que la han tratado “muy bien, se han preocupado mucho de mi estado de salud. Yo llegué con los hematocritos muy bajos. Me cambiaron el tratamiento y hasta el día de hoy, gracias a Dios, estoy bien”, dice entusiasmada. Ella es una de las pacientes dependientes de diálisis peritoneal, la que se realiza en el domicilio del enfermo.

“Este tratamiento me cambio cien por ciento la calidad de vida. Pude volver a ser lo que yo era, volver a trabajar. Ya llevo cinco años trabajando y eso para mí es importante. Así tengo la mente en otras cosas también y no sólo en la enfermedad”, afirma.

“Detrás de mi hay un equipo que se preocupa. Yo puedo decirles lo que siento, lo que está pasando. Ellos nunca nos abandonan, ante cualquier problema tenemos el teléfono. Yo he llamado a las 4 de la mañana y me han atendido”, señala, agradecida.

LAS ENFERMEDADES RENALES CRÓNICAS

Según cifras oficiales, las Enfermedades Renales Crónicas (ERC) van en aumento en el mundo. En Chile han aumentado en mil pacientes por año en las últimas décadas. El aumento progresivo de las enfermedades renales se debe principalmente al envejecimiento de la población, a la obesidad y sobre todo a la hipertensión arterial y la Diabetes Mellitus.

En el tercer piso del Centro de Diagnóstico Terapéutico (CDT) aledaño al nuevo Hospital de Talca, un equipo de profesionales de la salud enfrenta día a día las secuelas de las enfermedades renales crónicas.

La Unidad atiende mensualmente a 98 pacientes en diálisis peritoneal y 60 en tratamiento de hemodiálisis. Cifras que al inicio del programa ni siquiera imaginaron. Se calcula que unos 300 enfermos renales crónicos dependen de su diálisis en la ciudad de Talca.

El doctor Agustín Fuentes Zamorano Médico Jefe (s) aclara que “desde el inició de este programa de diálisis y trasplante,  siempre se contempló en el edificio del CDT” por lo que seguirán allí sin trasladarse al flamante nuevo Hospital.

Explica que cuando la enfermedad renal ha llegado “a una situación crítica en que compromete la vida del paciente hay dos caminos: o reemplazar el órgano a través de un trasplante, lo que hoy resulta poco viable dada la poca disponibilidad de donantes  – la lista de espera nacional es cercana a los 2 mil pacientes – o comenzar a dializarse”.

Existen dos formas de diálisis, la hemodiálisis y la diálisis peritoneal. “Son métodos diferentes pero ambas cumplen la función de reemplazar en buena medida el déficit de la insuficiencia renal. La hemodiálisis se hace en un Centro de Salud, durante 4 horas, 3 veces a la semana.  El procedimiento de la diálisis peritoneal en cambio se realiza en el domicilio, en las noches, mientras el paciente duerme. Este procedimiento requiere que el paciente o un familiar aprendan la técnica. Esto permite que las personas lleven una vida mucho más normal, pues pueden trabajar o estudiar según el caso”, señala el Dr. Fuentes.

Estas dos formas son complementarias y dinámicas. Cada caso se va evaluando permanentemente de acuerdo a todas las variables médicas.

En el pasado se pensaba que la utilidad en casos de trasplante o diálisis peritoneal sería de unos 5 o 6 años, sin embargo se dan casos de personas que  llevan 14 años dializándose y con muy buen pronóstico. Respecto al trasplante hay pacientes con 30 años con el nuevo órgano funcionando. Esto gracias a un proceso permanente de perfeccionamiento de los recursos terapéuticos.

El Dr. Fuentes manifiesta su preocupación por la prevención “cerca del 70 por ciento de los pacientes llegan a esta situación como consecuencia de la hipertensión arterial y la diabetes. Ambas enfermedades se pueden controlar, por lo que la enfermedad renal crónica se puede  prevenir y tratar en etapas precoces” afirma. “La enfermedad renal crónica no se presenta de forma abrupta. Hay síntomas y si se actúa a tiempo se puede prolongar la función renal por años, retrasando el ingreso a diálisis”, concluye.

 CON CELULAR ABIERTO

Ivania Bustamante (EU) Coordinadora de la Unidad de Diálisis y Trasplante lleva 12 años en la Unidad. Cuenta que hay 4 pacientes que conoce desde que llegó. Reconoce que con ellos se crea un vínculo profundo. “En el caso de la diálisis peritoneal el compromiso es aún mayor-  agrega –   porque el equipo toma al enfermo cuando recién viene llegando, se vive el proceso de instalar su catéter, luego la enfermera encargada de su entrenamiento debe acompañarlo durante un mes y medio, lo educa, lo entrena, va a su casa donde se debe instalar una máquina. Entonces los pacientes de diálisis peritoneal adquieren una gran dependencia del equipo. Mantenemos el celular abierto las 24 horas, ellos saben que nos van a encontrar”, asegura.

Si bien esta modalidad es muy buena para el paciente, la profesional reconoce que “es muy duro para el equipo, porque somos el vínculo directo con el Hospital de Talca y nos llaman por todo”. Se crean potentes lazos personales y con el núcleo familiar. “Si alguien llega a fallecer se vive el duelo, asistimos al funeral, la familia viene, hay que retirar las cosas de la casa, la persona está en la retina, en el recuerdo, hay que darse el tiempo para escuchar, todo es muy desgastante”, indica.

Ante el stress del equipo sometido a altas exigencias, han debido solicitar apoyo sicológico, lo que les ha ayudado a enfrentar dichas situaciones.

El 75 por ciento de los pacientes que llegan a la Unidad de Trasplante y Diálisis son derivados desde los policlínicos de nefrología.

  LA IMPORTANCIA DE LA DONACIÓN DE ORGANOS

Respecto a la necesidad de crear conciencia de la importancia de la donación de órganos, ambos profesionales coinciden en que es un tema cultural nacional. “Hay desconfianza en todo”, dicen. “A pesar de la ley las familias no respetan la voluntad del donante y se requiere de mucha convicción para un acto tan altruista”, declaran.

“Informar, educar, transparentar” es la consigna para revertir las negativas cifras de donación. Es un proceso largo, que tomará tiempo.

“Un día puedes ser donante, un día puedes ser receptor” es la consigna de la última campaña del Ministerio de Salud en favor de la donación de órganos.

COMPARTIR

¡Queremos saber tu opinión!