UTalca es la primera universidad de regiones en aceptar nombre social de estudiantes transgénero

Cuotas de género en los órganos colegiados, avance en la bibliografía paritaria y plazos concretos en los sumarios derivados de denuncias por violencia de género, son algunas de las medidas que la Institución comenzó a implementar.

“Esta es ahora una mejor Universidad (…) Es una universidad que se ha dado cuenta, que ha recogido la posta de los estudiantes y que pretende dar cuenta de este cambio cultural”. Con esas palabras el secretario General de la Universidad de Talca (UTALCA), Rodrigo Palomo, anunció modificaciones a los procedimientos internos que ya se comenzaron a implementar y gracias a los cuales se logró una solución a la movilización estudiantil.

El cambio cultural al que se refiere Palomo radica en el acuerdo y el addemdum del mismo que fue aceptado por las partes. “Una de las cuestiones que los estudiantes pusieron sobre la mesa fue la educación no binaria. Particularmente, en el caso de las personas transgénero, el reconocimiento del nombre social en la Institución como un nombre válido fue aceptado”, explicó la autoridad.

Lo anterior se explicita en un documento de 12 páginas que contempla cuatro áreas: violencia de género y discriminación arbitraria; educación no sexista; democratización; y garantías a los estudiantes movilizados. A su vez, el addemdum agrega aspectos referidos al proceso triestamental para la elaboración de los nuevos estatutos; investigación de antecedentes previos para nuevas contrataciones; y medidas de resguardo para los denunciantes de casos constitutivos de violencia de género.

Tanto el acuerdo como el addemdum aplicarán para toda la comunidad universitaria, es decir, estudiantes, académicos y funcionarios de todos los campus y recintos de la Corporación.

El acuerdo trata de un acuerdo de 12 páginas que contempla áreas como violencia de género y discriminación arbitraria; educación no sexista; democratización; y garantías a los estudiantes movilizados. A su vez, el addendum agrega elementos referidos al proceso triestamental para la elaboración de nuevos estatutos; investigación de antecedentes previos para nuevas contrataciones; y medidas de resguardo para los denunciantes de casos constitutivos de violencia de género. Este acuerdo y addendum regirán para la universidad en su conjunto incluyendo a todos los trabajadores y estudiantes de todos sus campus y dependencias. Dicha medida comenzará a promoverse a partir del segundo semestre académico de 2018 y regirá como obligación a partir del año entrante.

Además, la Universidad se comprometió a analizar la bibliografía disponible para incluir “autoras, científicas, investigadoras, artistas en intelectuales” –según consigna el documento– en los libros de consulta académica y, de esta manera, avanzar en una paridad bibliográfica.

En el acuerdo también se incluyen “cuotas de género en varios de los órganos colegiados, que no sean elegidos por votación directa”  y especifica que debe “darse de manera proporcional a la participación femenina en las distintas instancias universitarias, intentando asegurar una participación mínima del 30%”.

A nivel académico, varios son los cambios que se pondrán en marcha. Se incluirán contenidos directamente relacionados con la violencia de género en los ramos transversales de formación fundamental; habrá un propedéutico al respecto; se brindarán talleres y capacitaciones; y se elaborará, con participación triestamental, un manual de Buenas Prácticas de Convivencia Universitaria que incluirá, además de la violencia de género, abuso de poder, discriminación y bullying.

Pero no solo el cambio se verá reflejado en la formación de los estudiantes, los académicos y funcionarios también fueron considerados. Cada persona que comience a trabajar en la Universidad de Talca deberá realizar una inducción sobre la política de género, los empleados de las empresas contratistas están obligados a regirse por esta normativa, y la evaluación docente incluirá el ítem “comportamiento no sexista en el aula”.

LUCHA CONTRA LA VIOLENCIA DE GÉNERO

La Universidad de Talca cuenta actualmente con un Protocolo de Actuación ante Situaciones de Violencia de Género y/o Discriminación Arbitraria, procedimiento cuya actualización y mejora inició en mayo pasado.

Quedó establecido que la comisión encargada de recibir las denuncias formales, instruirá una investigación sumaria que, incluso, puede contemplar la suspensión preventiva del inculpado. Adicional a esto, los sumarios no deben sobrepasar los 60 días para ser resueltos y solo en casos de mayor complejidad, puede haber prórrogas que no deben sobrepasar los seis meses.

Paralelamente y, derivado del acuerdo y addedum, se incorporará una declaración jurada asociada a las nuevas contrataciones, en la que conste que la persona no ha sido sancionada por conductas vinculadas con la violencia de género y la discriminación. Dicho documento será voluntario para los trabajadores antiguos y, en ambos casos, se contempla a los funcionarios académicos y no académicos. Quien haya sido condenado por la comisión de un delito, no podrá ser nombrado en ningún cargo.

“El proceso de reclutamiento para solventar cargos que pudieran abandonar académicos y no académicos denunciados y sumarios, a igualdad de antecedentes curriculares, deberá dar preferencia a la contratación de mujeres”, indica el texto firmado por el Presidente de la Federación de Estudiantes del Campus Talca, Alexis López, y el rector Álvaro Rojas.

Respecto a llevar adelante estas medidas, el secretario General de la UTALCA, Rodrigo Palomo, expresó que “iniciamos una nueva etapa, con compromisos robustos, coyunturales y sobre todo estructurales, tanto en lo orgánico como en lo funcional” y agregó que “la reivindicación feminista y de educación no sexista tiene peculiar potencia y legitimidad, fundamentalmente por su espera histórica y por su transversalidad”.

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