Vigilancia permanente realiza el SAG a hongo que ataca las producciones forestales

En dependencias de la Dirección Regional del SAG-Maule, sesionó el Comité Técnico de Fusarium Circinatum integrado por instituciones como SAG, CONAF, empresas forestales y universidades, con el objetivo de analizar, discutir y coordinar aspectos relativos a la vigilancia y control de este hongo de relevancia forestal.

MAULE.- El Jefe de la Sección de vigilancia y control forestal de la División Agrícola y Forestal del SAG, Marcos Beeche señaló que “este hongo es cuarentenario, bajo control oficial y que afecta principalmente a la especie pino radiata y pino Oregón que están presentes en varias regiones del país. Hoy estamos analizando aspectos de vigilancia, control e investigación, ya que eventualmente podría afectar nuestras propias exportaciones de maderas”.

Como medidas preventivas a la aparición de este hongo, el experto indicó “que se está realizando una observación y control obligatorio a las producciones de plantas de pino en los viveros que los producen, a fin de evitar el movimiento de plantas infectadas desde viveros positivos a los terrenos. Esta medida que parece bastante simple, ha permitido mantener en Chile, desde hace varios años de su detección, a un muy bajo nivel de incidencia de daños. Hay un 0,02 % de incidencia, lo que nos mantiene bastante contentos”.

El especialista recordó que el hongo Fusarium Circinatum, ataca los árboles de pino, provocando su muerte.

Por ende, se produce una disminución de los rendimientos por hectárea de la madera, por lo cual antes de que la enfermedad pueda surgir en plantaciones adultas, se debe realizar vigilancia directa a los viveros.

Agregó el Jefe de la Sección de vigilancia y control forestal de la División Agrícola y Forestal del SAG, Marcos Beeche”que antes de que pudiere aparecer la enfermedad en Chile, es importante ejercer un control asegurando que las plantaciones que se producen en viveros, vayan sanas. Haciendo el control exactamente en el punto de la cadena productiva de las plantas de pino, permite evitar o prever futuros daños en las plantaciones. Cuando se logra esto, también evidentemente los productos que se sacan de una cosecha de un bosque, tales como maderas para exportación, tienen una probabilidad nula con presencia de este patógeno”, agregó.

APORTE DEL PRIVADO

En esta vigilancia permanente es fundamental el aporte que deben realizar las empresas forestales.

De hecho, se les ha incorporado a este Comité Técnico.

Al respecto, el jefe de área de protección sanitaria de Forestal Mininco, Miguel Castillo destacó “que el sector se está preparando para una eventualidad. El Fusarium Circinatum es un hongo que difícilmente puede ser controlado en terreno, por lo tanto nuestro trabajo está apunando a extremar las medidas preventivas, de manera que, no lo tengamos presente en plantaciones, ni en viveros y susceptible de ser manejado, de ser controlado. Sin embargo, en plantaciones es prácticamente imposible, salvo que usásemos una estrategia de mejoramiento genético, lo cual requiere de mucho tiempo por la edad de rotación de nuestros cultivos”.

Indicó el personero “que el rol del SAG como empresa es fundamental. Los problemas fitosanitarios los estamos abordando en conjunto entre el Estado representado por el Servicio Agrícola y Ganadero y los propietarios forestales. El SAG nos aporta con el conocimiento técnico y adicionalmente nos ayuda con las labores de manejo”.

Recordó el representante de Forestal Mininco, que el Fusarium Circinatum fue detectado a fines de 2001.

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