Viñateros de Curepto aprenden a mejorar producción y comercialización de sus vinos

Plan piloto “Raíces” impulsado por ARAUCO, Fundación AcercaRedes y el municipio, sentó las bases para fortalecer la actividad vitivinícola artesanal en esta zona del Maule

CUREPTO.- Contento y esperanzado en mejorar la producción y comercialización de sus vinos, se encuentra un grupo de pequeños viñateros de Curepto. Se trata de  productores de vino artesanal de los sectores de Gualleco, Llongocura, Coipué, Tabunco y Quebrada de Reyes, los que formaron parte de un plan piloto denominado “Raíces de Curepto”, impulsado por empresa ARAUCO, Fundación AcercaRedes y la Municipalidad local, a través de su Departamento de Fomento Productivo, y que se espera tenga continuidad más adelante.

Los viñateros participaron en talleres de marketing, manejo de viñas, costos y finanzas, comercialización y generación de la marca local, a cargo de los profesionales de la Universidad de Talca, Carlos Muñoz, Angie Lagos y Camila Navarrete,  quienes forman parte del equipo en terreno del hub MauleCosta de Fundación AcercaRedes, un proyecto de innovación desarrollado al alero del programa InnovArauco y que ya cuenta con centros en Constitución, Curanilahue y San José de la Mariquina.

Los objetivos del proyecto “Raíces” fueron diseñar y desarrollar una marca local que unificara los vinos artesanales de la comuna de Curepto; crear una cultura de cooperación entre los productores de la zona; y crear mayor conciencia de la historia que se esconde en la comuna a través de la utilización de recursos naturales y culturales.

Es más, durante la ceremonia de cierre y certificación de los viñateros, se les hizo entrega de la etiqueta “Raíces” como una clara identificación de la producción vitivinícola artesanal de la zona y en el entendido de que un diseño integrado en la presentación de las botellas de vino aporta reconocimiento de Curepto como una comuna que posee una identidad local y que sus raíces ancestrales son una contribución a la cultura regional.

La leyenda de la etiqueta dice que “este vino artesanal es un homenaje al pueblo cureptano y a los viñateros que orgullosos traen a su mesa hoy lo mejor de la tierra de las camelias. Su sabor y dulzura se entrelazan con un intenso color rubí y una suave brisa fresca que los transportará a la mágica comuna de Curepto”.

Y es que Curepto es zona de agricultura familiar, bosques de pino y también de vino artesanal. Hay parras ancestrales en esta área de secano interior, cuyo manejo se ha traspasado de generación en generación, sobreviviendo al progreso y la migración campo-ciudad, y produciendo un vino dulce, con cuerpo, prácticamente orgánico, sin contaminantes tanto en el agua como en el suelo, y la mínima aplicación de fertilizantes.

Mayoritariamente la siembra es de uva país, pero hay algunos productores que se ha  atrevido a innovar con otras cepas, sin perder de vista, eso sí, el sello de la producción artesanal. Uno de ellos es Luis Díaz Poblete, quien vive en Llongocura y desde hace 7 años se dedica a la producción de vinos y con muy buen resultado. Tiene tres cuartos de hectáreas de viñas donde es posible encontrar cepas como cabernet, red globe y tempranillo. Tanto para él como para los otros viñateros, este plan piloto fue una experiencia enriquecedora. “Se aprendió porque todo lo que se conversaba eran cosas nuevas para nosotros. Fue una buena experiencia”, dijo Luis Díaz.

Victoria Bravo tiene una viña en Quebrada de Reyes donde tiene principalmente cepa de uva país y algo de otras variedades. Está muy entusiasmada con esta oportunidad. “Muy bueno el curso, ojalá sea esta la oportunidad para mejorar producción, calidad, presentación y las ventas”, señaló.

Ignacio Diaz vive en Gualleco y también está contento con el resultado del programa. “Esto es buenísimo, porque con esta instancia uno va buscando la forma de mejorar su producción y de conocer el reglamento de la ley. Fue un buen ciclo y que ojala siga”, afirmó.

El mismo entusiasmo también expresó Mario Concha, del sector de Tabunco, quien produce vino blanco y tinto, desde hace más de 40 años, en una viña que es herencia familiar. “Muy útil haber participado y la idea es que sigamos en esto para que traiga progreso a la comuna”, sostuvo.

ALIANZA ESTRATEGICA

La alianza establecida entre ARAUCO, Fundación AcercaRedes y la Municipalidad de Curepto generó buenos resultados. Por lo mismo, la idea es continuar avanzando con este trabajo, profundizando conocimientos y compartiendo buenas prácticas para contribuir al desarrollo local de esta zona.

“Curepto es para nosotros una comuna relevante. Somos vecinos de muchas comunidades con las cuales tenemos una relación de permanente colaboración y esta relación de cooperación mutua nos llevó a sumarnos al desafío de potenciar el polo viñatero artesanal de esta zona. Estamos contentos porque con este trabajo estamos aportando a mejorar la calidad de vida e ingresos de nuestros vecinos de Curepto”, dijo Rodrigo Neuenschwander, Jefe de Asuntos Públicos  de ARAUCO en la Región del Maule.

El alcalde de Curepto, René Concha, también valoró este trabajo conjunto, señalando que “es bastante bueno porque estamos reuniendo a la Universidad de Talca, empresa ARAUCO y el municipio y es una sinergia que apunta a mejorar la actividad vitivinícola de nuestros productores. Ya estamos buscando más instancias para ir en apoyo de esta actividad que es muy propia de nuestra zona”.

En tanto, Víctor Medel, director ejecutivo del hub MauleCosta de la Fundación AcercaRedes, planteó que “este plan piloto nos deja el desafío de continuar trabajando en fortalecer un sector de Curepto que va a permitir potenciar el rubro viñatero”. Un desafío que parece entusiasmar a todos en la comuna de Curepto, “donde corre el viento” (mapudungun) y también, el buen vino.

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