Viñateros de Curepto en búsqueda de la marca local

Plan piloto impulsado por ARAUCO, Fundación AcercaRedes y la Municipalidad de Curepto permitirá apoyar a pequeños vitivinicultores para mejorar la producción y comercialización de sus vinos con fuerte sello artesanal

CUREPTO.- Cuando Luis Díaz Poblete sale al patio de su casa, no lo hace a uno cualquiera. Sale a uno de tres cuartos de hectáreas de viñas donde es posible encontrar cepas como cabernet, red globe y tempranillo, y que le permiten producir un sabroso vino artesanal que ha denominado Llongocura.

Luis tiene 59 años. Hace varios años llegó a vivir al sector que le da el nombre a sus vinos, en la comuna de Curepto, para cuidar a sus padres. Ellos ya fallecieron, pero Luis sigue en Llongocura. Hace 7 años se dedica a la producción de vinos y con muy buen resultado.

Actualmente, alcanza una cosecha de 4 mil litros y su desafío es llegar a los 5 mil. Aprendió el oficio en una viña de Gualleco, en la misma comuna del poeta Pedro Antonio González.

Tiene una bodega habilitada en la cocina de la casa que habita junto al camino principal Talca-Curepto y lentamente se ha ido perfeccionando en la producción de vino. Hoy cuenta con cubas y vasijas de acero inoxidable de 500 y mil litros, conocidas como las “siempre llenas”, y una máquina corchadora.

Más al oriente, en Gualleco Alto, vive Ignacio Díaz Cárcamo. Diariamente recorre un par de kilómetros para trabajar en su viña de una hectárea y donde tiene cepas de uva país, cabernet y chardonnay.

Ignacio tiene 65 años y casi toda su vida ha trabajado en esto. Primero como mediero, época en la que conoció el rubro vitivinícola, y ahora como propietario de su propia viña.

Ignacio no tiene bodega por lo que no envasa vino, pero de todas maneras su producción es conocida en la zona, la que además compatibiliza con otras preparaciones caseras que también gozan de buena fama como la mermelada de mora, dulce de alcayota y el ají.

Tanto Luis como Ignacio abrazan el deseo de crecer. Y es por eso que junto a otros pequeños productores de vino artesanal de sectores como Coipué, Tabunco y Quebrada de Reyes, forman parte de un plan piloto que se está impulsando en Curepto con el propósito de entregarles las herramientas necesarias para mejorar la producción, la comercialización de sus vinos y la generación de una marca local propia.

Y es que Curepto es zona de agricultura familiar, bosques de pino y también de vino artesanal. Hay parras ancestrales en esta área de secano interior, cuyo manejo se ha traspasado de generación en generación, sobreviviendo al progreso y la desidia.

Dadas la condiciones agroclimáticas del lugar y escasez de agua para riego, mayoritariamente la siembra es de uva país. Sin embargo, hay algunos como Luis e Ignacio que se han atrevido a innovar con otras cepas, sin perder de vista, eso sí, el sello de la producción artesanal.

En este desafío, los viñateros de Curepto no están solos. Cuentan con el apoyo de empresa ARAUCO, Fundación AcercaRedes y su Hub MauleCosta y la propia Municipalidad local, a través de su Departamento de Fomento Productivo. Una alianza que busca rescatar y poner en valor el trabajo vitivinícola que realizan silenciosamente hombres y mujeres de la zona.

“Curepto es para nosotros una comuna relevante. Somos vecinos de muchas comunidades con las cuales tenemos una relación de permanente colaboración, especialmente con nuestros vecinos de la zona de Gualleco con quienes enfrentamos la difícil temporada de incendios forestales de  2014. Esta relación de colaboración nos impulsó a sumarnos junto a la Fundación AcercaRedes y el Municipio en el desafío de potenciar un polo viñatero artesanal que le permita a esta zona ganarse un lugar en la ruta vitivinícola del Maule y con esto mejorar la calidad de vida e ingresos de la comunidad”, dice Nelson Bustos, Subgerente de Asuntos Públicos de ARAUCO en la Región del Maule.

Los viñateros participarán en talleres de marketing, manejo de viñas, costos y finanzas y de generación de la marca local, a cargo de los profesionales de la Universidad de Talca, Angie Lagos, Carlos Muñoz y Camila Navarrete,  quienes forman parte del equipo en terreno del hub MauleCosta de Fundación AcercaRedes, un proyecto de innovación desarrollado al alero del programa InnovArauco y que ya cuenta con centros en Constitución, Curanilahue y San José de la Mariquina.

“Para nuestra fundación es fundamental apoyar el desarrollo local mediante iniciativas que generen impacto económico, social y medio ambiental en los territorios de la región interior y en sus habitantes, es por esto que creemos que este proyecto puede mejorar sustancialmente la calidad de vida de un grupo de emprendedores vitivinícolas  que  mantienen las tradiciones  del vino artesanal cureptano. Soñamos  que en el mediano plazo,  el Valle de Gualleco sea reconocido tanto por sus vinos como también por conservar sus tradiciones durante todo el proceso de producción”, afirma Víctor Medel, director del hub MauleCosta.

BUEN VINO

Cristian Hernández, Jefe de Fomento Productivo de Curepto, junto con agradecer la alianza de apoyo, destaca las bondades del producto de la zona.

“Producen un vino artesanal en una zona bastante limpia, sin contaminantes tanto en el agua como en el suelo, mínima aplicación de fertilizantes y pesticida, abono orgánico y la condición de aislamiento que tiene esta gente que hace que sus productos sean de muy buena calidad y que las personas los busquen”, señala.

Juan Pablo Maldonado, jefe técnico de Prodesal territorio 5 de Curepto, también está muy esperanzado con este plan piloto. Conoce de cerca la realidad de cada viñatero y sabe lo importante que es tender una mano generosa en las zonas rurales.

“Este plan piloto es un inicio de algo que ya veníamos construyendo de manera básica y queremos ayudarlos para que puedan seguir creciendo. Es una muy buena alternativa para después poder llegar a los otros productores. Queremos potenciar lo que siempre ha estado, la tradición de los vinos artesanales”, sostiene, al tiempo que recuerda que hace tan solo unos días se realizó en plena Plaza de Armas de la comuna una feria de vino con participación de decenas de productores y muy buena concurrencia de público y compradores.

Y es que en Curepto, “donde corre el viento”, claramente hay vino para rato.

 

 

 

COMPARTIR

¡Queremos saber tu opinión!