Violeta Parra inmortal: un legado que trasciende generaciones

Este 4 de octubre se cumple el centenario del natalicio de la creadora de “Gracias a la vida”, especialistas repasan el multifacético aporte de una artista autodidacta, cuyas creaciones son fuente inagotable de inspiración para jóvenes y artistas.

TALCA.- Cantante, compositora, poetisa, pensadora, ceramista, bordadora, pintora y escultora… estos son algunos de los diversos atributos que hicieron de Violeta del Carmen Parra Sandoval una de las figuras más legendarias de la cultura chilena.

“Como el huracán creativo que fue, logró abarcar con su obra las cuatro categorías o ramas que sostiene el frondoso árbol de la cultura tradicional: fue cultora, investigadora, intérprete y creadora”, explicó Fabiola González, también conocida como ‘La Chinganera’, una de las impulsoras del nuevo movimiento de cantautoras folclóricas del país.

“Cada una de estas categorías fueron desarrolladas en ella como un reto de aprendizaje, rigor, maestría y finalmente genialidad, destacándose por sobre la media de la época tanto en Chile como en cualquier país de habla castellana. Además su sensibilidad de historiadora la trasladó de un lugar a otro rescatando el canto de Chile, ese que casi se perdía entre casas antiguas y en cantoras que muchas veces apenas alcanzó a grabar y luego vio morir”, explicó la artista.

ORIGEN

¿Cómo surgió del campo chileno una artista de esta categoría? Según explicó la ex directora de la Escuela de Música de la Universidad de Talca, Mirta Bustamante, hay factores muy potentes en la vida de Parra que constituyen la gran base de sus logros.

“Violeta fue una incansable recopiladora de tantas canciones que ella misma interpretaba; eso va conformando el gran laboratorio de recursos para su propia creación, manifestada como poeta, compositora y cantautora. También es una viajera que va por el mundo recogiendo experiencias, no sólo como música, sino como artista plástica, lo que la convierte en una artista completa”, observó.

Lo anterior, expuso la especialista, es la razón de que la influencia de la creadora haya traspasado fronteras tanto geográficas como musicales.

“Su música es esencialmente popular, de raigambre folclórica chilena. Sin embargo es fuente de inspiración para otros géneros, tanto populares como doctos. Se han recreado sus canciones en diversos formatos, se han hecho versiones sinfónicas de su música y su estilo ha sido puesto en valor en nuevas creaciones”, señaló.

Bustamante también destacó el valor patrimonial que encierran sus textos, así como su calidad artística y contenido social.

“Valores alcanzados no sólo por su talento innato y sensibilidad, sino por el gran bagaje cultural y de conocimientos conseguidos de forma autodidacta a través de sus viajes e intensas experiencias de vida”, remarcó Bustamante.

LEGADO

Hablar del legado de una artista de la talla de Violeta Parra es una ardua tarea, puesto que tiene innumerables vertientes.

“Es transversal, integra la música popular, la poesía, el arte, su concepto es una cultura amplia y totalizadora. El lenguaje poético de Violeta Parra tiene un valor estético, más allá de la palabra, es el real sentido del verbo y la música”, manifestó la directora de Extensión Cultural – Artística de la Universidad de Talca, Marcela Albornoz.

“La valoración de la música chilena, la capacidad de hacer de la música un discurso no solo social, político y artístico, la importancia de resguardar el patrimonio, y la voluntad de explorar sus propias capacidades para crear y desarrollar sus talentos. La fuerza de voluntad, la fe en sí misma, la determinación, entre muchas otras características de una personalidad difícil de describir. Ella ostentaba una genialidad que no se puede expresar en palabras”, añadió.

Por otra parte, la “Chinganera” mencionó el profundo respeto que la creadora tuvo con el arte de tradición campesina.

“Para ser aceptada en el medio de los cantores campesinos tuvo que tener un hondo respeto por la poesía y sus ritos, para sacar de allí ese canto, elevarlo hasta su voz y lanzarlo al mundo, tuvo que tener primero, respeto, ella no se iba a permitir no aportar, no hacer crecer este canto hermoso del que se enamoró. Creo que eso hace falta hoy, las nuevas generaciones carecen de esa rigurosidad, todo es inmediato, hoy aprendo a escribir un verso y mañana ya soy payador, sin antes conocer, aprender y madurar esa expresión, que representa algo mucho más profundo que una mera propuesta artística, representa una cultura, tal vez la cultura más genuina del canto chileno”, relató Fabiola González.

En tanto, la directora regional del Consejo Nacional de la Cultura y las Artes (CNCA), Mariana Deisler, dijo que el compromiso social, comunitario y la expresión también son enseñanzas de Violeta.

“A través del arte volcó su interioridad y visibilizó tanto en el país como en el extranjero, las vicisitudes de la época, las luchas sociales, las desigualdades. Las nuevas generaciones se inspiran en Violeta, todos lo hacemos. De hecho, no hay quien no haya agradecido a la vida a través de sus letras”, expresó.

CENTENARIO

Este 4 de octubre se cumplen cien años del natalicio de la creadora, que nació en la localidad de San Carlos, en la provincia de Ñuble. Una fecha en torno a la cual se han organizado numerosos homenajes tanto en Chile como en el extranjero, destacando, entre estos últimos, el concierto realizado en el teatro Colon de Buenos Aires, que reconocidos artistas chilenos y argentinos brindaron en su honor.

En nuestro país el CNCA es una de las instituciones encargadas de organizar los festejos, junto con la Fundación Violeta Parra y la familia de la artista. El programa de actividades comenzó el 4 de octubre de 2016, celebrando el Día de la Música y los Músicos Chilenos, instaurado en su homenaje.

En cada región del país hubo un escenario abriendo los festejos. En el caso del Maule se realizó un evento que contó con 12 horas seguidas de música interpretada por artistas locales de los diferentes géneros de la música popular, clásica y folclórica.

La Universidad de Talca también se sumó a la tarea de homenajear la figura de Violeta Parra. Más de 400 personas asistieron a las diversas actividades que la institución realizó y que involucró la presentación del ballet folclórico Antumapu, quienes a través de 14 músicos y 26 bailarines, representaron “Violeta del Alma”, y la confección de tapiz de 3.30 x 3 metros realizado por más de 40 mujeres maulinas que participaron en junio de este año, en el taller de Tapicería Textil Colectivo.​

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