Los privilegios y la desconexión de la realidad: El descontento social con los parlamentarios

0

Los acusan de una desconexión de la realidad del país, debido de los privilegios que les otorga su trabajo y a los abusos que muchas veces cometen.

El director ejecutivo de Chile Transparente, Alberto Precht, explicó que este descontento social se debe a que: «los parlamentarios lamentablemente se han ido desconectando absolutamente de sus territorios, encargándose solamente de ser relacionadores públicos o incluso asistentes sociales de sus clientes, de sus pequeños grupos de votantes».

«Por otro lado, es un contexto donde se han visto en el tiempo constantes abusos en el uso de sus asignaciones y atribuciones, lo que no conecta con la realidad chilena», agregó.

El sueldo bruto de un parlamentario es de $9.349.851, lo que representa más de 30 veces el sueldo mínimo.

Al respecto la directora de Incidencia Espacio Público, María José Jaraquemada, señaló que: «en general hay una teoría, yo creo que no es perfecta, de que ciertos cargos relevantes tienen que tener remuneraciones altas para no exponerlos a la corrupción, y además se entiende que son personas que trabajan 24/7. Pero eso se ha desvirtuado un poco, porque los parlamentarios no tienen dedicación exclusiva».

Por su parte, Precht indicó que: «ganan mucho los parlamentarios porque lamentablemente se han hecho parte de un sistema de reajuste del sector público, que normalmente, por distintas razones, es mucho mayor a la del IPC».

Además de la dieta, los parlamentarios reciben asignaciones, las cuales en los casos de los senadores son de $23.632.824, y para los diputados corresponde a $11.434.322.

«La gente se indigna porque ve que muchos parlamentarios utilizaron sus asignaciones para contratar asesores truchos, o para tener informes que eran plagiados, o para hacer campaña en tiempos que no había que hacer campaña», sostuvo Precht.

Jaraquemada manifestó que el trabajo en el Congreso «es una labor muy distinta a una labor común, entiendo que tengan ciertas diferencias y excepciones, pero lo que no puede pasar es que tengan privilegios, eso no puede ocurrir».

En esa misma línea, Precht detalló que: «tienen otros privilegios como tener una pega asegurada. En general el parlamentario que va a reelección ya ganó, y claramente eso para cualquier chileno genera un privilegio importante».